Los menores españoles de entre 4 y 18 años vieron la televisión el año pasado una media diaria de 122 minutos, 18 menos que en 2005. Según datos de la Corporación Multimedia, en 2006 se consolidó la tendencia de bajada de audiencia de televisión entre el público más joven por tercer año consecutivo. Sin embargo, este leve descenso en el consumo televisivo no se ha producido por las restricciones de los padres, ya que los chavales dedican ahora ese tiempo que le han 'robado' a la televisión a navegar por Internet, jugar con las consolas de videojuegos y usar los teléfonos móviles.
Además, según alertan los expertos, los niños cada vez están menos interesados en los programas infantiles y eligen mayoritariamente espacios que se emiten en la franja nocturna. De hecho, unos 400.000 menores ven programas de televisión en torno a la medianoche. Esta práctica tan poco aconsejable se produce porque cada vez hay más chavales que tienen un televisor en su habitación, lo que les permite burlar la vigilancia de los adultos.