A sólo dos días de la manifestación que recorrerá pasado mañana las calles de Bilbao para arropar al lehendakari frente a los jueces del Tribunal Superior vasco, las críticas a los integrantes de la Sala encargada de la causa penal contra el jefe del Ejecutivo de Vitoria por un presunto delito de desobediencia arreciaron ayer desde las filas del PNV.
En concreto, fue el diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, quien arremetió con dureza contra los magistrados del TSJPV, a quienes acusó de «humillar» a las instituciones vascas con su decisión de seguir adelante con la querella presentada por el Foro Ermua contra Juan José Ibarretxe. Por esa razón es necesario, dijo, participar en la marcha convocada por el tripartito y Aralar.
En una entrevista en la radio pública vasca, el jefe del Ejecutivo foral vizcaíno consideró que la situación actual es una «herencia» de la antigua mayoría absoluta del PP y los consiguientes nombramientos judiciales, que inclinan la balanza a favor de la mayoría conservadora. Bilbao fue más allá y denunció «tramas judiciales» al servicio y «al dictado» del primer partido de la oposición «y de todo ese grupo de corifeos fascistoides que andan por ahí presentando querellas», en alusión a grupos como el Foro Ermua o España y Libertad, que citó expresamente.
Bilbao sostuvo que «en estos momentos la Justicia no es justa» y culpó de ello a «determinados sectores judiciales», a quienes responsabillizó asimismo de la «brecha» abierta, a su juicio, entre las instituciones elegidas por los ciudadanos y los tribunales. El diputado general, que defendió el derecho a criticar las resoluciones de los jueces en nombre de la libertad de expresión «siempre con respeto y sin faltar a la verdad», reprochó a determinados magistrados que actúen «como correas de transmisión de una forma de entender la política».
Presiones
Comparó, además, las «presiones» denunciadas por el presidente del TSJPV, Fernando Ruiz Piñeiro, ante el Consejo General del Poder Judicial con el debate político y social que se ha vivido en los últimos días, antes de conocer la decisión de la Audiencia Nacional sobre el preso de ETA Iñaki De Juana. «¿Ahí no hay presiones?», se preguntó. El diputado traspasó incluso los límites del procedimiento penal abierto contra el lehendakari y denunció situaciones «alarmantes» derivadas de las resoluciones judiciales, como demuestra, según dijo, que se haya impuesto una condena de once años por el asesinato de un taxista en Bilbao y se haya penado con doce años a De Juana «por dos artículos de opinión».
También Batasuna intervino en el debate previo a la manifestación de Bilbao, pero para criticar una marcha que considera «partidista y bastante sinvergüenza» porque «obvia», a su juicio, que, además de Ibarretxe, también están imputados por desobediencia los dirigentes de la formación ilegalizada Arnaldo Otegi, Juan Joxe Petrikorena y Pernando Barrena. Fue precisamente este último quien, en declaraciones a Euskadi Irratia, hizo notar que PNV, EA, EB y Aralar han pasado por alto que «son cuatro» los encausados.
Barrena subrayó que «como lehendakari» Ibarretxe merece «apoyo total» -«el mío lo tiene», recalcó- porque «se ha portado coherentemente» al impulsar el diálogo político y convocar a Batasuna a la reunión de abril pasado objeto de la querella. No obstante, el dirigente de la izquierda abertzale reconoció estar «bastante enfadado» por los términos en que se ha convocado la concentración de pasado mañana y denunció que en el manifiesto del tripartito y Aralar no se cite la Ley de Partidos, «la fuente de todo esto».