Los grupos municipales de PNV, EB y EA iniciaron ayer de forma continuada la recogida de firmas para reclamar que la reforma de la plaza de la Virgen Blanca se decida a través de una consulta popular. Las formaciones que conforman el Gobierno tripartito vasco colocaron una carpa en la propia plaza para invitar a los ciudadanos a sumarse a su iniciativa, que llevarán al pleno del Ayuntamiento el próximo viernes.
El reglamento municipal establece que cualquier propuesta de consulta popular debe estar avalada por un tercio de los concejales (9) o por un 10% de la población (23.000 firmas, de acuerdo al padrón actual) para poder ser discutida en el pleno. Los grupos ya cumplen la primera de las dos opciones, dado que suman 11 ediles. La recogida de firmas es, por tanto, innecesaria para llevar a cabo su propósito. Para que finalmente se lleve a cabo la consulta popular es necesario que la apoye la mayoría absoluta de los concejales (14). Ello hace obligatorio el 'sí' de los socialistas, que ayer volvieron a expresar sus reticencias ante la iniciativa de los nacionalistas y EB.
Los tres grupos lanzaron dos mensajes. Uno al alcalde Alonso, a quien reclamaron que «deje de ridiculizar la consulta popular, como ha hecho en los útimos días. Hay que hacerle un llamamiento al respeto de este instrumento de participación», indicó el portavoz peneuvista, Mikel Martínez. El segundo fue para los socialistas, a quienes instaron a «apoyar» en el próximo pleno el referéndum. «En su mano está», emplazó Martínez.
Escasa participación
Las tres formaciones recordaron que su propuesta significa trasladar a Vitoria un proceso de participación ciudadana celebrado el pasado año en San Sebastián, en la plaza de Cataluña del barrio de Gros. En este ensayo, sólo votó el 6,7% del censo del barrio, a pesar de que el referéndum estaba abierto a los jóvenes a partir de 16 años y de que la posibilidad de emitir el voto se prolongó durante cuatro jornadas.
Los socialistas, por su parte, reiteraron ayer la desconfianza expresada la pasada semana por su portavoz, Patxi Lazcoz, respecto a la consulta popular promovida por PNV, EB y EA. Enfatizaron que «la reforma es necesaria, porque ha habido una mala gestión de la conservación de la plaza». Pero apostaron por forjar un «consenso» entre las fuerzas políticas antes que lanzar una consulta «sobre la desunión, con ganas de crispar al ciudadano».