Los presidentes autonómicos del PSOE lograron sortear ayer sus diferencias en materia de agua. La reunión preparatoria celebrada por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y el secretario de Organización del partido, José Blanco, facilitó que un debate otrora polémico fuera pacífico. Pero la bronca parece sólo postergada.
La conferencia de presidentes concluyó con la decisión de crear nuevos órganos en los que, de verdad, se discutirá a fondo. Así, el Gobierno acordó dar voz y voto a las autonomías en los Comités de Autoridades Competentes de cada demarcación hidrográfica, lo que se conocía como Confederaciones Hidrográficas. Otro foro de debate será una nueva Conferencia Sectorial del Agua en la que participarán la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y los consejeros autonómicos del ramo.
En materia de inmigración, José Luis Rodríguez Zapatero también abogó por crear una Conferencia Sectorial con carácter estable y por fortalecer el Consejo Superior de Política de Inmigración. Además, garantizó la participación de las comunidades en la configuración de la política estatal.
Los presidentes de las comunidades del norte, como el gallego Emilio Pérez Touriño y el asturiano Vicente Álvarez Areces, centraron sus intervenciones en el tercer asunto del día: la investigación y desarrollo. El Ejecutivo anunció que destinará 400 millones al Fondo Euroingenio, recursos que se distribuirán entre las comunidades en los próximos seis años.