Ni el frío moscovita ha cambiado el carácter accesible y la vena jocosa de Travis Hansen. Convertido en el gran referente exterior del Dinamo de Moscú en el arranque de la temporada, el alero de Utah parece sentirse como en casa en cualquier lugar en que se encuentre, ya sea en el recogimiento vitoriano o en la mastodóntica capital rusa. Mañana, Hansen volverá a pisar el parqué del Buesa Arena, su hogar durante sus dos primeras temporadas en el Viejo Continente. Con las experiencias en territorio alavés todavía frescas, rememora sus duros inicios como azulgrana. «La afición de Vitoria me salvó en mi primer año en el Baskonia».
-¿Qué temperatura tienen en Moscú?
-Hoy por la mañana -por ayer- ha nevado un poquito. Hace ya bastante frío. Es algo a lo que me voy acostumbrando. Recuerdo que en Vitoria siempre se hablaba del frío en invierno, pero esto no tiene nada que ver.
-¿Ya se va aclimatando al cambio de residencia?
-Sí, ya me voy acostumbrando. Moscú me gusta mucho, es una ciudad espectacular. Hay muchas cosas para hacer. La vida es un poco diferente a la española, pero me encuentro muy bien. Lo que más echo de menos son los amigos de Vitoria y, sobre todo, la comida (risas).
-¿Esperaba volver tan pronto a Vitoria?
-Sí, por supuesto. Desde que el sorteo de la Euroliga nos puso a los dos equipos en el mismo grupo tenía muchas ganas de jugar este partido.
-Prepárese para un buen recibimiento. La afición de Vitoria siempre estuvo de su parte, incluso en los peores momentos de su etapa en el TAU.
-Espero que no me piten (risas). La afición de Vitoria me salvó en los momentos más duros de mi primera temporada en el Baskonia. Me apoyaron tanto La afición del TAU es buenísima.
-Seguro que algún mensaje habrá recibido de Pablo Prigioni. ¿Le sigue recordando que le dejó plantado el pasado verano?
-Yo hablo con Pablo demasiado (risas). Conversamos antes del partido del Granada. Es buenísima gente. Seguro que quedaremos para cenar después del partido del miércoles.
Como un guante
-Sus estadísticas destacan en el Dinamo de Moscú ¿Ha encajado a la perfección en su nuevo equipo?
-La verdad es que me siento muy cómodo aquí. Creo que me he acoplado bien a los sistemas de Dusan Ivkovic y además ya tengo dos temporadas de experiencia en Europa con el TAU, algo que ayuda mucho. Cada año me siento mejor en el baloncesto europeo.
-Usted siempre ha hablado de lo duro que le supuso estar a las órdenes de Dusko Ivanovic en su primer año en Europa. ¿Le ha servido para adaptarse a la exigencia de Dusan Ivkovic?
-Para ser sincero, tengo que estar agradecido a los entrenadores que he tenido en Europa, tanto a Ivanovic como a Perasovic. Son grandes técnicos, como Dusan Ivkovic. Todos tienen un conocimiento del baloncesto increíble. He aprendido mucho de los tres.
-No se le habrá ocurrido recordarle a Ivkovic aquella victoria que logró con el Baskonia en las semifinales de la 'Final Four' de Moscú ante el CSKA.
-Je, je. Hablamos un poco del tema en mis primeros días en el club. Ya me recordó lo mal que lo pasaron aquí en Rusia con aquella derrota. Espero que me lo haya perdonado (risas).
-¿Qué dice del nivel del baloncesto ruso?
-No es lo mismo que la ACB. Hay cuatro o cinco equipos de primer nivel y después baja un poco. Lo cierto es que, a pesar de que aquí hay buenos jugadores, después de la Euroliga, la Liga española sigue siendo la más potente.
-Desde que comenzó la temporada, el Dinamo tan sólo ha perdido un partido.
-Sí, contra el Spartak-Primorie. Tuvimos que hacer un viaje larguísimo. ¿Ocho horas en avión y todavía estábamos en territorio ruso! Acabamos perdiendo con un triple en el último segundo. Aquí los viajes son increíbles. Tanto tiempo en un avión puede volverte loco. Al menos, no vamos en 'mosquito', sino en un 'charter'.
-¿Pudo ver el partido que perdió el TAU en El Pireo?
-Sí. Creo que el equipo lo tenía muy difícil. Sergi (Vidal) estaba tocado, Splitter lesionado y Scola había permanecido de baja durante casi dos meses. Era un partido muy complicado y siempre es duro ganar en Grecia.
-¿Cree que sus ex compañeros estarán más dolidos por la derrota ante el Olympiacos que contentos por el 6-0 en la Liga ACB?
-El TAU es un club que siempre quiere ganar todos los partidos. Nadie quiere perder ylas aspiraciones siempre son las más altas. Así que es normal que cada derrota les duela.
Por experiencia propia
-Para desgracia de su equipo, Luis Scola se ha reenganchado al TAU.
-Sí. También hablé con él y le pregunté por qué no podía esperar al 15 de noviembre para volver (risas). No queríamos jugar contra él. Mala suerte para nosotros. Luis es un gran jugador, el líder fundamental del TAU. El partido en Vitoria es para nosotros una gran oportunidad de enfrentarnos a un gran equipo, pero va a ser muy duro. Sé perfectamente lo difícil que es ganar un partido en Vitoria.
-Ustedes tuvieron un inicio de Euroliga más asequible con el RheinEnergie.
-Sí, era un equipo más débil. Llegamos a ganar por veinte puntos y en la segunda parte pusimos en cancha a los jugadores más jóvenes. Entonces, empezamos a jugar un poco más flojo pero al final ganamos. La Euroliga siempre es muy difícil, pero creo que tenemos un equipo de calidad y podemos hacer un buen papel. Además, nuestro objetivo también se centra en quedar lo mejor posible en la Liga rusa para estar el año que viene en la Euroliga otra vez. No podemos fallar.