Todos los años cuando la concejala se reúne con el rector de la Universidad, una de las valoraciones que hacen, uno de los temas que se ponen sobre la mesa, es el económico. Y no hay duda de que si sólo se habla de números el balance es negativo. Aún así, «desde el Ayuntamiento vamos a seguir apostando por el mantenimiento de esta extensión y si para ello hay que buscar que se impartan otras materias lo haremos», afirma Barredo, conocedora de que el coste no es proporcional con el uso.
Teniendo en cuenta los datos fríos, once alumnos en una de las especialidades que se imparten, y tan sólo seis en el otro curso, es factible suponer que haya quien hable de falta de rentabilidad de la extensión de la UNED en Miranda. La concejala lo tiene en cuenta. «Si hablamos sólo de números y de aspectos economicistas eso es así, ocurre con esto y con otras muchas cosas relacionadas con la educación y la cultura».
Hecho el apunte, Rosa Barredo hizo hincapié en que el fruto en este caso siempre se ve a largo plazo. «Se ve y se palpa en la sociedad, cuando el nivel cultural y educacional aumenta. Yo entiendo por lo tanto, que rentable es siempre, aunque sea preciso hacer valoraciones económicas».
De momento, y aun cuando año tras año el número de alumnos decrece, el plazo de matriculación para este curso sigue abierto. Las clases se iniciarán y la extensión en Miranda de momento se mantendrá. Para que se consolide, eso sí, y no haya dudas sobre su permanencia, sería fundamental el incremento de alumnado.