El Correo

Sánchez encarga a Patxi López y Vara la política territorial

Patxi López.

Patxi López. / Efe

  • El exlehendakari acepta ser secretario de Política Federal y el extremeño sustituirá a Susana Díaz al frente del órgano territorial del partido

Pedro Sánchez sigue mandando mensajes en clave interna para demostrar que no es tan fiero el lobo como lo pintan. Después de la polémica que generó durante las primarias su apuesta por reconocer como «naciones» a Cataluña, el País Vasco o Galicia ha decidido poner en manos del primer 'lehendakari' socialista, Patxi López, y del presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, la política territorial del partido. El primero formará parte de su ejecutiva como secretario de Política Federal. El segundo, presidirá en lugar de Susana Díaz el órgano encargado de evaluar las políticas del partido que afectan a la cohesión territorial y a las relaciones que mantienen las comunidades autónomas entre sí y las que mantienen con el Estado.

Ninguno de los dos son precisamente sospechosos de claudicación con el independentismo. Ni siquieracon el nacionalismo. López lo dejó claro con su trayectoria en el País Vasco, donde llegó a suscribir un acuerdo con el PP en 2009 para desbancar al PNV tras casi tres décadas en el gobierno, y Fernández Vara siempre ha sido uno de los primeros dirigentes en levantar la voz frente a los discursos ambiguos del PSC en asuntos como el derecho de autodeterminación. Su designación puede tranquilizar pues a quienes no estuvieron en el bando de Sánchez y, además, por partida doble porque supone un ejercicio de integración.

El futuro presidente del Consejo de Política Federal -antes llamado Consejo Territorial- fue uno de los barones que pelearon porque fuera la presidenta de Andalucía quien asumiera las riendas del partido el 21 de junio. En los últimos días de la campaña, incluso, atacó con firmeza a Sánchez por sus vaivenes en asuntos de gran trascendencia política. Sin embargo, también fue el primer presidente autonómico en reconocer la victoria del restituido secretario general y en defender que todo el partido debe estar tras él. El el líder del PSOE siempre ha reconocido, además, que, pese a que en 2014 apostó por Eduardo Madina, Fernández Vara fue uno de los dirigentes más leales a él en su anterior mandato, hasta el verano de 2016.

El extremeño fue el primero de los barones -y sería más justo decir incluso el único- en defender abiertamente que el PSOE debía dejar gobernar al PP tras las segundas elecciones generales en las que Mariano Rajoy sumó 14 escaños mienras el resto de partidos bajaba. Los demás, batallaron por conseguirlo pero nunca se atrevieron a expresarlo con claridad por temor a la reacción de la militancia. Por eso mismo, Sánchez elogia en privado la honestidad de Vara y cree que contar con él será útil para el partido.

Un hombre cabal

El caso de Patxi López es, en cierto modo, similar. A pesar de que para el secretario general fuera un duro golpe que el vasco, rodeado de quienes habían sido sus más cercanos colaboradroes, se presentara a las primarias para cortarle el camino, su actuación en la campaña de las primarias le elevó como hombre cabal y de partido en un momento en el que todos los grandes clásicos referentes se habían achicharrado con el apoyo descarado a Susana Díaz.

Sánchez demuesra incluso cierto sentido del humor al adjudicarle un área clave frente al órdago independentista de la Generalitat porque en la mente de todos está ese- «¡Pero vamos a ver, Pedro ¿Tú sabes lo que es una nación?» que le espetó en el debate que mantuvieron los tres aspirantes a dirigir el PSOE el 15 de mayo. Aquello hizo sonreír a muchos, pese a que el increpado no salió mal del envite. Por entonces, ya había dejado claro que, en ningún caso, habla de fraccionar al soberanía nacional. Un mensaje que también reafirmó ayer en el Congreso, José Luis Ábalos, durante la moción de censura planteada por Podemos a Mariano Rajoy.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate