El Correo

El Supremo condena al Estado a pagar 180.000 euros a la familia de un preso que murió en prisión

  • Falleció como consecuencia de los golpes recibidos al mediar en una pelea que mantenían otros dos reclusos y el alto tribunal considera acreditado que existió un defectuoso funcionamiento del servicio público penitenciario

El Supremo ha condenado al Estado a pagar una indemnización total de 180.000 euros a los familiares de un preso que murió como consecuencia de los golpes recibidos al intentar mediar en una pelea que mantenían otros dos reclusos en el centro penitenciario de Torredondo (Segovia), en octubre de 2009.

El alto tribunal considera acreditado que existió un defectuoso funcionamiento del servicio público penitenciario, lo cual determina la responsabilidad patrimonial de la Administración.

El alto tribunal acepta el recurso de los familiares del preso contra la negativa a pagar del Ministerio del Interior y contra la sentencia posterior de la Audiencia Nacional que confirmó aquella resolución negativa.

El Supremo fija como indemnización por daños morales, atendido lo que ha venido a reconocer en supuestos análogos, las cantidades de 60.000 euros para la madre del recluso fallecido y de 120.000 euros para la hija del mismo.

El Abogado del Estado insistía en que la pelea se produjo entre dos internos durante el desayuno y el suministro de metadona a los mismos y que "aconteció de manera sorpresiva e inesperada", por lo que "no hubo negligencia ni omisión por parte de los funcionarios del centro, que nada pudieron hacer".

Para el Supremo, sin embargo, esa afirmación "no se ajusta a la realidad, pues existían datos que obligaban a la Administración a extremar la vigilancia, ya que la noche anterior había tenido lugar otra discusión entre los mismos internos, de la que no dio parte el funcionario correspondiente".

Al no dar parte el funcionario, la Administración no adoptó las medidas para evitar que la discusión continuara, como así ocurrió, al día siguiente, en la sala de estar, sin la presencia de ninguno de los funcionarios que tenían asignado el módulo 4, donde sucedieron los hechos, recuerda el tribunal.

La sentencia relata cómo "en el Módulo 4 del Centro Penitenciario de Torredondo (Segovia), sobre las 9,30 horas del día 26 de Octubre de 2009 se produjo una reyerta entre dos presos, que se vieron rodeados por un numeroso grupo de internos, entre los cuales estaba J.M.J. que intentó intervenir para separar a los contrincantes".

Al hacerlo recibió, además de un puñetazo en el ángulo derecho, un golpe en la región parietal derecha de la cabeza propinado con un calcetín que tenía en su interior una pelota de frontón.

Este golpe le originó una gran hemorragia y contusión encefálica que finalmente produjo su muerte al día siguiente por hipertensión craneal y edema cerebral, añade la sentencia.

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