El Correo

Portazo de las hijas de Jesús Velasco, víctima de ETA, al homenaje de Urtaran

Homenaje de la Diputación a Jesús Velasco, en 2012. En la imagen, Javier de Andrés junto a la viuda, Ana María Vidal Abarca.
Homenaje de la Diputación a Jesús Velasco, en 2012. En la imagen, Javier de Andrés junto a la viuda, Ana María Vidal Abarca. / EFE
  • La familia del jefe de los Miñones agradece al alcalde su invitación al acto previsto para el lunes, pero creen que se busca «diluir» a los asesinados en un «magma de violencias»

Entre 1960 y 2010, un total de 32 personas fueron asesinadas por la banda terrorista ETA en Vitoria y diez por las fuerzas de seguridad, según los ‘Retratos municipales de las vulneraciones del derecho a la vida en el caso vasco’, datos recopilados por la Secretaría General para la Paz y la Convivencia del Gobierno vasco. Ese documento es uno de los puntos de partida adoptados por el Ayuntamiento para que los ciudadanos superen y deslegitimen «el terrorismo y la violencia de distinto signo que ha existido en Euskadi», según avanzó el alcalde durante su primer debate del Estado de la Ciudad, en octubre.

Gorka Urtaran anunció que impulsaría en 2016 «actuaciones memoriales y de reconocimiento a todas las víctimas del terrorismo y de la violencia de nuestra ciudad en los lugares donde fueron asesinados». El primero de estos «homenajes individualizados» está previsto para este lunes. Con el acto, se pretende rendir tributo a la figura de Jesús Velasco Zuazola, comandante de caballería y jefe del cuerpo de Miñones de la Diputación de Álava, asesinado por ETA el 10 de enero de 1980. Sus cuatro hijas, que residen en Madrid desde septiembre de aquel año, aunque mantienen lazos familiares con su localidad natal, han declinado acudir al homenaje municipal.

«El alcalde, con el que hablamos por teléfono antes de Navidad, ha sido muy amable y agradecemos su invitación. Sin embargo, rechazamos acudir porque creemos que denominar ‘vulneraciones del derecho a la vida’ a los crímenes de ETA y mezclarlos con muertes violentas no cometidas con premeditación y alevosía, distorsiona gravemente la realidad de la estela de asesinatos, extorsiones, coacciones, miedo y dolor que ha provocado esa banda criminal y pone en el mismo plano a los terroristas y sus asesinatos, fríamente calculados, con las Fuerzas de Seguridad del Estado en una equiparación injusta que puede incluso inducir a justificar la existencia de ETA», apostillan las hijas del militar asesinado y también de Ana María Vidal-Abarca, fundadora de la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

«Condena expresa»

La familia, que explica su decisión en un artículo de opinión que publica hoy EL CORREO en su edición impresa, sostiene que todas las víctimas de ETA «merecen por sí solas su propio reconocimiento y la condena expresa y taxativa por parte de todos los partidos políticos e instituciones de la organización asesina que les arrebató la vida, sin que sean diluidas en un magma de ‘violencias’ que pretenden hacer a todos culpables o todos inocentes».