El Correo

La Diputación de Bizkaia tacha ahora a Maroto de usar "el discurso de Le Pen"

Javier Maroto, el alcalde de Vitoria.
Javier Maroto, el alcalde de Vitoria. / E. C,
  • El portavoz foral critica que el PP hable de "fraude en las ayudas sociales" y no hiciera "nada" mientras apoyó al Ejecutivo socialista

La bronca política entre el PNV y el PP parece no tener punto final. Si los populares llevan una semana pidiendo a Sabin Etxea que explique cómo es posible que disponga de más de 200 sedes sociales -sus batzokis-, los jeltzales siguen atacando al alcalde de Vitoria, Javier Maroto, por haber dicho que una parte importante de los inmigrantes magrebíes residentes en la capital alavesa «viven de las ayudas sociales». Unas declaraciones que propiciaron que Xabier Agirre, líder del PNV en Álava, comparase al regidor con «Hitler», aunque días después pidiera disculpas por tal expresión.

A pesar de que la batalla dialéctica de tono grueso parecía haberse encauzado, ayer volvió a reproducirse. El portavoz de la Diputación de Bizkaia, Unai Rementeria, acusó a Maroto de estar utilizando «el discurso de Le Pen», en alusión al partido ultraderechista y xenófobo francés de Jean Marie Le Pen, con fines «partidistas».

«Está haciendo un discurso muy irresponsable. Hay una asimilación con una 'lepenización'. El discurso de Le Pen lo tenemos aquí con Maroto», advirtió Rementeria en una entrevista en Onda Vasca. El portavoz del Ejecutivo de José Luis Bilbao censuró, además, que el alcalde de Vitoria utilice ahora estos argumentos y que el PP vasco hable de «un gran fraude de las ayudas sociales» y que no lo hiciera en la anterior legislatura, en la que los populares apoyaron al Gobierno de Patxi López. «¿En aquel momento no pudieron analizar esas cuestiones o no debieron adoptar estas cuestiones que ahora están diciendo que existen? Es un juego muy partidista», insistió.

El diputado foral de Presidencia dijo ver en este tipo de pronunciamientos del PP que en el partido de Arantza Quiroga «están un poquito nerviosos» ante el temor a un mal resultado en las elecciones municipales del próximo año. Rementeria negó que exista un «gran fraude» en las ayudas sociales. «Es un mensaje que no es real», advirtió, aunque reconoció que «todas esas ayudas hay que fiscalizarlas» para evitar abusos.