El Correo

Copenhague, la pequeña señora del norte de Europa

La pequeña señora del mar
La pequeña señora del mar
  • La capital danesa ofrece multitud de zonas para perderse y disfrutar entre el orden y la tranquilidad de sus rutinas

La capital danesa es una de las ciudades más acogedoras de Europa, sus gentes dejan atrás el mito de carácter frío del norte del viejo continente, haciendo la visita del que hasta allí se acerca más amena y hospitalaria. Copenhague combina tradición y modernidad, tanto en sus calles como en sus edificios.

El ambiente que allí se respira es tranquilo y relajado, la ciudad cuenta con innumerables atracciones, zonas repletas de tiendas para ir de compras y decenas de restaurantes y cafés donde entrar en calor. Si visitas Copenhague no puedes perderte recorrer su centro histórico en bicicleta. Las dos ruedas son típicas de la ciudad, el medio de transporte principal de los daneses para desplazarse por allí.

Su imagen más típica y monumento más representativo es la Sirenita, todo turista debe pasar por allí e inmortalizar el monumento del personaje de Hans Christian Andersen. La pequeña señora del mar, como la conocen en Dinamarca. El centro de Copenhague alberga el curioso estado independiente de Christiania, un lugar donde se pueden comprar y consumir drogas blandas. Los vecinos de este peculiar rincón no pagan impuestos y tienen sus propias leyes. Está lleno de tiendas alternativas.

Copenhague acoge también el parque de atracciones más antiguo del mundo, Tívoli, creado en 1843. Situado en pleno centro de la ciudad su objetivo es abastecer a todas las atracciones con energía sostenible. Merece la pena visitarlo tanto de día como de noche, cuando las luces se encienden creando un ambiente idílico.

El Ayuntamiento es uno de los edificios más bonitos, atravesando su plaza se llega la calle comercial más relevante de la nórdica Copenhague, Stroget, completamente peatonal que sirve de eje comercial. Destaca también la espectacular plaza Kongens Nytorv, donde se ubica el Teatro Real y desde donde se accede directamente al muelle Nyhavn. La zona está repleta de restaurantes y cafés al pie del canal. Las fachadas de colores embellecen la zona, siendo uno de los lugares más típicos.

Si dispones de tiempo suficiente es recomendable dar un pequeño paseo en barco. Edificios como el de la Ópera o el Diamante Negro que hace las veces de Biblioteca Nacional son de las obras arquitectónicas de reciente construcción más bonitas de la ciudad.

La fachada de la Iglesia de Nuestra Señora, con su aguja espiral, llama la atención entre la arquitectura que le rodea. En su interior se puede subir por una escalera de caracol hasta la parte superior desde donde se pueden apreciar unas vistas espectaculares de la ciudad, repleta de torres, y sus canales.

Además de su calidad de vida, Dinamarca destaca por el aprovechamiento de las energías renovables, especialmente de la eólica. Se puede visitar también Icebar, un bar único donde todo está hecho de hielo, su temperatura ambiente es de cinco grados bajo cero y al entrar facilitan abrigos a los clientes para soportar el frío. Las bebidas se sirven también en vasos de hielo.

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