El Correo

«Soy famoso en casa a la hora de comer»

El a menudo histriónico y siempre enorme músico Mike Sanchez, durante una de las actuaciones con su banda.
El a menudo histriónico y siempre enorme músico Mike Sanchez, durante una de las actuaciones con su banda.
  • El gran cantante y pianista Mike Sanchez despliega su rock con raíces en HellDorado

La vida de Mike Sanchez (Londres, 1964) es como un buen disco de vinilo. Un ejemplo claro es el concierto de reunión de Led Zeppelin en el O2 Arena, en 2007. En esa ocasión, el vocalista y pianista cantó –como parte de los Rhythm Kings del ex stone Bill Wyman– el primer tema de la velada, ante un público tan enfervorizado como masivo. Pero luego, en otra sala, llegó la ‘cara B’: miembros del mítico cuarteto reunificado –con JasonBonham en la batería– se juntaron con otros músicos y disfrutaron de una larga jam session.Ese fue, según Sanchez, el verdadero homenaje a Ahmet Ertegun, fundador de Atlantic Records.

Este maestro –afincado con su familia en la sierra de Madrid– aterriza mañana en la sala HellDorado (puertas, a las 22.00 horas, para comenzar con unos potentes Blues Morning Singers). «La música es una mezcla de de boogie woogie, el rhythm and blues y los estilos de antes del rock and roll. Empecé mi vida con Elvis Presley y los 50, gracias a eso descubrí a artistas como Chuck Berry, Jerry Lee Lewis, Fats Domino... Siempre me ha encantado la música negra americana antes de ser bautizada como rock and roll, con Big Joe Turner, Wynonie Harris, Ray Brown o Amos Milburn», cita quien tuvo años en su banda a una Imelda May que luego saltó a la fama.

Estrella y trabajador

«La semana pasada estuve en Londres en un concierto por el cumpleaños de BillWyman. Entre los invitados estaban Van Morrison, Robert Plant, Imelda May, Mark Knopfler, Joe Brown, Bob Geldof, Mick Hucknall. Fue un placer y un honor», explica quien ha tocado con leyendas y en exclusivas fiestas privadas, como en un yate inmenso en Saint Tropez, al lado de los Temptations y las Supremes. «Todo eso no me dice nada. Yo soy trabajador y rockero, llevo una vida simple», resume. De hecho, recuerda a su madre al citar que «yo soy famoso en casa a la hora de comer, ja, ja».

«Cuando toco el piano no uso una técnica especial. Sé tres notas aunque siempre me aseguro de que van a ‘rockear’.Es la belleza de lo simple, de lo que es el rock and roll», certifica este hijo de españoles, toda una autoridad en la música americana y sus raíces. No en vano ha homenajeado a Gene Vincent con Jeff Beck o ha explorado el r ‘n’ b en la banda de Wyman, junto a Georgie Fame o Albert Lee. De hecho, tiene también un álbum –‘So Many Routes’– con la guitarra de Lee.

Derretido y sudoroso

El impacto que puso a Sánchez a ritmo de boogie se produjo «la primera vez que ví en la tele un ‘show’, creo que del 62, con Little Richard.Estaba grabado en Manchester, con la banda Sounds Incorporated. Yo pensé ‘esto es lo que quiero hacer’». Y precisa que «es salir con un traje blanco y peinado, a la vieja usanza. Pero al final del concierto, estás derretido, cubierto de sudor, de lágrimas y de sangre. Y un poco meado, también, ja, ja..», bromea el artista.

Tiene muy claro lo que es y lo que hace, «pasarlo muy bien pero sufrirlo también, para que la gente se vaya a su casa pensando ‘hemos visto una banda’, ‘qué bueno es’» y cita al grupo de Louis Prima o a Bill Halley & The Comets, «que acababan por el suelo. Antes lo hacíamos más, pero somos mayores: son más de 25 años tocando y golpeando con un pie en el suelo.Ahora estoy cojeando, demasiada adrenalina y pasarlo bien».

«Me encanta la energía antigua del rock and roll, que hay pocas bandas que lo hacen o lo conocen».También, tópicos como los coches y las ‘peggysues’ (ha firmado álbumes como ‘Women & Cadillacs’ o ‘Babes & Buicks’). «Estoy perdiendo pelo y tengo un poco de barriga, porque dejé de fumar y estoy engordando.Me encantan los dulces. También las chicas que lo son, pero ya estoy casado, ¿eh? Ja, ja, ja».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate