Es lo mejor de la arquitectura británica. El Stirling se concede cada año, desde 1996, al creador del proyecto que más haya contribuido a la edificación en el Reino Unido. El ganador debe ser miembro del Real Instituto de Arquitectura Británico (RIBA, en inglés), pero se premian construcciones de cualquier punto de la Unión Europea. En 2006, la nueva terminal del aeropuerto de Barajas, la afamada T-4, parte como favorita entre las seis nominadas, después de que su arquitecto, el inglés Richar Rogers (Florencia, 1933), haya conseguido este mismo año tanto el European RIBA Award por la alargada galería madrileña como el RIBA Award 2006 por el Parlamento de Gales, en Cardiff.
El Stirling 2005, que toma su nombre del arquitecto sir James Stirling (Glasgow, 1926 - Londres, 1992), recayó, a título póstumo, en el español Enric Miralles (Barcelona, 1955-Sant Feliú de Codinas, 2000), por el Parlamento de Escocia, en Edimburgo.
Los rivales
Junto a Richards, diseñador también del centro Pompidou de París y de la T-5 de Heatrow, otros cuatro arquitectos compiten por los 29.600 euros con que está dotado el galardón. La iraní Zaha Hadid es candidata por su trabajo en un centro científico en Alemania. La lista la completan tres proyectos de Londres: la Brick House, de Caruso St. John, una casa particular en ladrillo y cemento; un hospital infantil del estudio Michael Hopkins, cuyo diseño prioriza al paciente sobre la institución y en absoluto parece un centro médico; y la librería Idea, en la que Adjaye y Asociados han jugado, mediante una atalaya de cristal, con el concepto de abrir a la comunidad la torre de marfil literaria. El 14 de octubre, se conocerá si el renovado aeropuerto madrileño, «cuyo diseño ha priorizado ante todo una eficiente gestión en el tráfico de equipajes y pasajeros», segun la organización, retiene el premio en España.