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Martes, 8 de agosto de 2006
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DEPORTES
ZORAN PLANINIC, BASE DE LA SELECCIÓN CROATA
«Soy un jugador más maduro que cuando aterricé en la NBA»
El futuro timonel del TAU elude cualquier rasgo individualista en su juego, porque «no quiero jugar cuarenta minutos, anotar sesenta puntos y que mi equipo pierda»
«Soy un jugador más maduro que cuando aterricé en la NBA»
ACOPLADO. Planinic no ha desconectado del baloncesto europeo gracias a sus partidos con la selección croata. / EL CORREO
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A falta de los últimos detalles para cerrar su contrato de tres años con el TAU, Zoran Planinic ya habla en clave baskonista. Su retorno a Europa cierra una etapa de ostracismo en la NBA, aunque el base croata destila humildad a la hora de afrontar su nueva fase deportiva en Vitoria. Ha dejado los New Jersey Nets para jugar en el Baskonia y reconoce que «ahora soy un jugador más maduro que cuando aterricé en la NBA».

-Después de tres años en la NBA vuelve a Europa. No habrá sido suficiente tiempo como para olvidar el estilo de juego europeo.

-No. Además, cada verano he vuelto a Europa para jugar con el equipo nacional de Croacia. Me gusta y no se me ha olvidado el estilo de baloncesto en Europa. No va a resultar un problema para mí.

-¿Por qué decide volver al Viejo Continente?

-La razón es clara; en la NBA sólo jugaba diez minutos por partido. Este verano, los Nets ficharon otro jugador en mi puesto y estaba claro que no iba a tener hueco. Así que hablé con el manager general sobre mi situación y me aseguró que me iba a facilitar la salida.

-Le quedaba una temporada más de contrato en New Jersey. ¿Cómo quedó resuelta su desvinculación?

-No hubo dificultades. Llegamos a un acuerdo con los Nets para que quedara libre. Ni siquiera hubo que pagar cláusula de salida alguna.

-Marchó a la NBA con sólo 21 años. ¿Un salto prematuro?

-Sí. Pero el principal problema es que me encontré con un gran jugador como Jason Kidd en mi puesto. Quizás si hubiera ido a otra franquicia las cosas hubieran sido distintas. En todo caso, he tenido la oportunidad de aprender muchas cosas de un figura como Kidd. Él es el mejor base de la NBA en la última década, así que estos tres años a su lado me han ayudado mucho.

Billete abierto

-¿Y qué ha aprendido?

-Cuando aterricé en la NBA era demasiado joven, muy indisciplinado en la cancha. Ahora todo ha cambiado. He aprendido mucho respecto a la táctica, saber comprender el juego y llevar el ritmo más conveniente de partido. Ahora soy un jugador mucho más maduro. En este sentido, la estancia en la NBA me ha ayudado a intentar ser lo más profesional posible en mi trabajo.

-Sin embargo, el sueño de la NBA no está cerrado. Su contrato con el TAU contempla una cláusula de salida en caso de una nueva oferta.

-Sí. ¿Por qué iba a renunciar a volver? Todo jugador siempre busca mejorar y jugar al más alto nivel. Sin embargo, ahora volver a la NBA es accesorio. Estar en el TAU supone militar en uno de los cinco mejores equipos de Europa y creo que no me he equivocado en mi decisión.

-¿Durante sus tres campañas en New Jersey soportó muchas comparaciones con Drazen Petrovic? Allí triunfó todo un mito en su país antes de su trágica muerte.

-Está claro que ver la camiseta de Petrovic retirada en lo alto del pabellón de los Nets era algo muy especial para mí. Allí nadie le ha olvidado, aunque la gente siempre tenía claro que era imposible compararlo conmigo o con nadie. Como pasa con otros muchos jugadores croatas, yo crecí con el mito de Drazen Petrovic y sé que es una figura intocable. Él fue el número uno y el resto intentamos hacer nuestro trabajo lo mejor que sabemos.

-En condiciones normales, el Maccabi hubiera vencido al TAU en la puja por fichar a Zoran Planinic. ¿En este caso, el dinero no lo es todo?

-Así es. En primer lugar, en el Maccabi está Neven Spahija, mi anterior entrenador en la selección de Croacia. Con él a sus órdenes siempre he jugado muy bien. Sin embargo, Israel vive ahora una situación de guerra. Después de hablar con mi familia, lo más acertado era fichar por el TAU. No quería que mis padres en Croacia no durmieran pensando en que yo estaba en Tel Aviv. Ahora soy jugador del TAU y me siento muy contento por ello. Estoy en un equipo que va a luchar por la Euroliga y que milita en la mejor competición del continente. Con esto quiero decir que no he elegido ir a Vitoria sólo porque hay una guerra en Israel. También quería competir en una Liga tan exigente como la española.

Ciudad de baloncesto

-Así que después de días de continuas llamadas de Spahija a su móvil, la última y más importante habrá sido la de Velimir Perasovic.

-Sí. He podido hablar con Perasovic hace dos días. Él me explicó mi situación y la forma en que quería que jugara. Fue una conversación muy instructiva para mí. Creo que Velimir Perasovic es un buen entrenador. Joven, pero con las ideas claras.

-También le diría que en el TAU nadie es una estrella sin trabajar

-Por eso no hay que preocuparse. No me creo una estrella, sino uno más de los doce que estaremos en la plantilla. Ningún equipo juega gracias a un solo jugador. No quiero entrar en la cancha, jugar cuarenta minutos y anotar sesenta puntos para que luego mi equipo pierda. Prefiero ayudar a ganar a mis compañeros.

-¿Ukic, su compañero en la selección croata, le ha puesto en antecedentes sobre su nuevo destino?

-Sí, pero ya sabía algunas cosas de Vitoria, que me parece una ciudad donde se vive el baloncesto muy intensamente. Cuando jugaba con el Cibona y me enfrenté al TAU me quedó claro que es un club con una afición que es una locura, que llena el pabellón en casi todos los partidos.



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