El concejal del PP de Ibarra (Guipúzcoa), Javier Igartua, ha asegurado no haber dicho «nunca» que hubiese visto a miembros de Batasuna usando un despacho en ese Ayuntamiento. Según fuentes populares, Igartua no se desdijo ayer en su comparecencia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional de las declaraciones realizadas en su día a un periódico cuando denunció que Batasuna tenía un despacho en el Consistorio de Ibarra.
El edil del PP afirmó que en su denuncia se limitaba a constatar la existencia de una placa en la que se puede leer «Sala HB» dentro de las dependencias del Ayuntamiento y que se «hacía eco» de los comentarios que había escuchado a terceras personas, asegurando que miembros de la formación ilegalizada usaban ese despacho.
La denuncia vino motivada, según explicaron las mismas fuentes, por el hecho de que el concejal popular careciese de despacho propio, pero que «en ningún caso se ha desdicho hoy -por ayer-, porque nunca dijo haber visto a personas de Batasuna trabajando allí».
Igartua denunció este hecho junto con la concejal del PP en el Ayuntamiento de Cuartango, Ana Salazar. La declaración de ayer se encuentra dentro de las diligencias informativas practicadas por la Fiscalía, y por lo que hoy prestará declaración la edil popular en Cuartango.
Secretarios
El Ministerio Público solicitó al Departamento de Interior del Gobierno vasco las declaraciones de los secretarios de ambos ayuntamientos, que negaron que Batasuna disponga de despachos en estos consistorios.
La actividad de Batasuna se encuentra suspendida desde el pasado 17 de enero por orden del juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, quien al día siguiente de dictar su resolución comenzó a ordenar la clausura de locales del partido ilegalizado.