El Correo Digital
Jueves, 3 de agosto de 2006
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MUNDO
crisis de oriente medio
Los cohetes de Hezbolá matan a ocho civiles en la jornada más mortífera para Israel
Hasan Nasralá, líder de Hezbolá, asegura que ordenará bombardear la ciudad de Tel Aviv si el ejército israelí vuelve a atacar Beirut
Ocho personas han muerto hoy al norte de Israel a causa de los ataques con cohetes perpetrados por Hezbolá, según la Policía israelí, después de que ayer 230 cohetes cayeran sobre Israel a lo largo del día, la mayor ofensiva de Hezbolá desde el 12 de julio. Tres de las víctimas han muerto cerca de la localidad de Maalot y otros dos han sido alcanzados en San Juan de Acre. Aparte, tres cohetes cayeron esta tarde sobre la localidad de Kiryat Shmona y otros dos impactaron en Haifa y Acre. Asimismo, ocho misiles cayeron en la zona de Maalot, tres de ellos sobre viviendas.
Por la tarde, el secretario general de Hezbolá, Hasan Nasralá, dijo que la Resistencia Islámica bombardeará la ciudad de Tel Aviv si el ejército israelí vuelve a atacar Beirut. "Si atacáis nuestra capital, nosotros bombardearemos la vuestra, Tel Aviv", amenazó en una entrevista difundida hoy por la televisión Al Manar, órgano de comunicación de Hezbolá. Nasralá, que dedicó los primeros minutos de su intervención a pasar revista a la situación de la "guerra abierta con Israel" en su cuarta semana, apareció tranquilo ante la cámara, vestido con ropa y turbante oscuros y sentado frente a una bandera de Líbano y a otra de amarilla de Hezbolá. La anterior aparición pública del líder de Hezbolá fue el pasado sábado cuando, en un discurso también emitido por la televisión Al Manar, prometió atacar más ciudades del centro de Israel.
Previamente, un portavoz de Hezbolá había asegurado en una entrevista con la televisión Al Yazira que su organización no aceptará ni respetará un alto el fuego hasta que todas las tropas israelíes se retiren de Líbano. "La declaración de un alto el fuego no incumbe al pueblo libanés mientras haya un solo soldado israelí en territorio libanés", dijo a la cadena qatarí Husein Rahal, portavoz de Hezbolá. El representante de la organización chií añadió que su grupo "no aceptará a ningún soldado (de Israel) en territorio libanés" y agregó que no permitirán la presencia de militares en el interior del país "ni un metro". "Es el derecho de cada libanés luchar hasta la liberación" de su país de la presencia de "tropas de ocupación", añadió Rahal.
Hoy, la aviación israelí reanudó sus ataques en Beirut y otras zonas de Líbano, mientras seguían los violentos combates en el sur cuando se han superado hoy las tres semanas de un conflicto que ha causado ya más de 900 muertos en ese país. Tres soldados hebreos murieron hoy en el curso de combates en el sur de Líbano, según un nuevo balance del Ejército. Los tres militares fallecieron tras impactar un misil contra su carro de combate cerca de la localidad de Farajin, añadió. Tras varios días de calma, los barrios del sur de Beirut, feudo de Hezbolá, fueron bombardeados de nuevo esta madrugada y los aviones de combate sobrevolaron a baja altura la capital libanesa. Según medios libaneses, los cazabombarderos israelíes también atacaron hoy la región sureña de Al Baiyada y varias áreas del valle oriental de la Bekaá.
Mientras, en el sur del país, se intensificaban los combates entre los milicianos de Hezbolá y las tropas israelíes, con 10.000 soldados que prevén completar hoy su despliegue en una franja de seguridad hasta la llegada de una eventual fuerza internacional. Hoy, los combates que se libran en localidades libanesas cercanas a la frontera fueron especialmente intensos en Taibe, donde, según Hezbolá, atacaron en dos ocasiones a las tropas israelíes, destruyendo un tanque y dos excavadoras israelíes cuyos ocupantes "resultaron muertos o heridos", según un comunicado de la organización.
Informe sobre Qana
Los pilotos de la Fuerza Aérea israelí que bombardearon un edificio de la ciudad libanesa de Qana causando la muerte de 56 personas, en su mayor parte niños, creían que no había civiles en el inmueble, asegura el resultado de una investigación dada a conocer por el propio Ejercito de Israel. "El Ejército israelí actuó en seguimiento de informaciones que apuntaban que el edificio no estaba habitado por civiles y que había sido empleado por terroristas como lugar para esconderse", señala el informe. En caso de que las informaciones hubieran indicado que había presencia de civiles en el edificio, el ataque no se habría sido llevado a cabo, agrega el informe.
La investigación del Ejército, dada a conocer por el jefe del Estado Mayor, general Dan Halutz, afirma que "el edificio fue atacado siguiendo las directrices militares sobre el empleo de fuego contra estructuras sospechosas en aldeas, donde a los residentes se les ha advertido que evacúen (la zona), y que se encontraba junto a áreas desde las que se disparan cohetes contra Israel". El general Halutz, quien dice "expresar su pesar por la muerte de civiles, entre ellos niños, en el incidente de Qaná", alega que "Hezbolá interpone a civiles libaneses como escudos defensivos entre ellos (milicianos) y nosotros (Fuerzas Armadas de Israel), mientras que el Ejército israelí en sí mismo es un escudo entre los ciudadanos israelíes y el terrorismo de Hezbolá".
El informe agrega que las instrucciones para bombardear el edificio "se basaron en el estudio y seguimiento de las actuaciones de los terroristas, que emplean estructuras civiles dentro de las aldeas para almacenar armamento y esconderlo tras el lanzamiento de los cohetes".



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