La ONU ha decidido convocar para el jueves la reunión destinada a debatir cómo operará la fuerza estabilizadora en el Líbano, mientras el secretario general, Kofi Annan, intenta impulsar la unidad en el Consejo de Seguridad para buscar una salida al conflicto.
El portavoz de la ONU, Ahmed Fawzi, anunció hoy la nueva fecha de la convocatoria de la reunión, que inicialmente estaba prevista para el lunes, pero que se aplazó dada la incertidumbre existente en el terreno político. En la reunión, según manifestó, participarán representantes de países que podrían contribuir con sus tropas, entre ellos los de la Unión Europea (UE), Turquía y otras naciones que habitualmente aportan efectivos a las misiones de la ONU. "Es una reunión técnica y logística. No se podrá discutir el mandato, porque es una cuestión que incumbe al Consejo de Seguridad", resaltó Fawzi.
Lo que se debatirá en la reunión será si el operativo de estabilización se desplegará bajo bandera de la ONU, lo que supondría reforzar los efectivos de la actual Fuerza Interina del organismo en el Sur del Líbano (FPNUL), que cuenta actualmente con 2.000 agentes. Otra opción, según indicó, es el despliegue de fuerza de coalición internacional, con autorización del Consejo de Seguridad, pero bajo el mando de algún país, como la que se aprobó para Irak en el 2003. "Es urgente discutir las diferencias entre los países sobre esta cuestión (...) Se estudiarán los distintos escenarios, y se evaluará qué es lo que requiere la actual situación en el Líbano", precisó el portavoz.
Reunión de Annan con los miembros permanentes del Consejo
Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, se reunió esta mañana con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad -EEUU, Reino Unido, Francia, Rusia y China- para intentar promover la unidad en el Consejo y acelerar la adopción de una resolución que ponga fin al conflicto. En el desayuno de trabajo analizaron un alto el fuego, que sería producto de un plan político, el despliegue de la fuerza estabilizadora y la situación humanitaria. "El secretario general está satisfecho con los resultados de las discusiones que permitieron clarificar criterios y debatir plazos de tiempo", destacó su portavoz.
Francia ha distribuido un borrador de resolución en el que se condiciona el despliegue de una fuerza de pacificación a la interrupción de las hostilidades y a un acuerdo entre Israel y el Líbano de aceptación del operativo. EEUU tiene previsto presentar también su propio proyecto de resolución en las próximas horas, pero el punto de vista expresado en numerosas ocasiones es que se debe hacer cumplir la resolución 1559, como respaldaron todos los países del G8 incluidos Rusia y Francia, antes del alto el fuego, para que éste pueda ser permanente y sostenible.
Israel, que cuenta con todo el apoyo de EEUU, ya ha expresado su rechazo a una fuerza con cascos azules de la ONU, tras calificar como "ineficaz" el trabajo de la FPNUL que se desplegó hace 28 años. "La parálisis en el Consejo proviene de diferencias irreconciliables entre los estados como ya ocurrió con el debate sobre Irak, lo que en aquel entonces impidió frenar la guerra", declaró Fawzi.