Al menos 20 soldados iraquíes han muerto tras explotar una bomba en una carretera del norte de Irak al paso de un autobús en el que los militares se trasladaban por la carretera que une las ciudades de Biyi y Tikrit, a unos 180 kilómetros al norte de Bagdad.
Además, otros 43 iraquíes han muerto en varios atentados, entre ellos 14 que han fallecido por la explosión de un coche bomba en un barrio chií de Bagdad que ya sufrió la semana pasada otro importante ataque en el que murieron 31 personas. La bomba estaba escondida en un coche aparcado frente a un banco en el barrio de Karradah. Entre los fallecidos hay ocho civiles, tres soldados y tres comandos, mientras que entre los heridos figuran trece civiles, 17 soldados, cinco comandos y dos guardias de tráfico. El objetivo eran los miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes, que cobran sus salarios en el banco el primero de cada mes. Karradah, una zona predominantemente chií, ha registrado últimamente una escalada de violencia.
Otra bomba estalló al paso de un autobús causando la muerte a 24 personas en la ciudad de Beiji, al norte del país. Además, varios hombres armados tendieron una emboscada a trabajadores de una central eléctrica, matando a cinco de ellos e hiriendo a los otros seis.
Dos bajas militares de Gran Bretaña y EEUU
Entre las víctimas de hoy hay un soldado británico que murió en un ataque con mortero en el sur del país. También los militares estadounidenses anunciaron la muerte, ayer, de uno de sus soldados a causa de una bomba.
Secuestran a un opositor
Por otro lado, hoy fue secuestrado en Irak Mohamed Shihab al Dulaimi, el portavoz de MARAM, una coalición de partidos políticos que rechaza las elecciones parlamentarias del pasado 15 de diciembre como fraudulentas.