El consejero de Agricultura de La Rioja, Javier Erro, y su homóloga de la Junta de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez Rodríguez, rechazaron ayer durante una audiencia pública celebrada en el Parlamento Europeo, bajo el título 'Hacia un sector vinícola sostenible', el arranque de 400.000 hectáreas de viñedo que propone la Comisión Europea en la reforma de la organización común del mercado (OCM) del sector y demandaron asimismo más medidas de promoción y fomento de la calidad.
Javier Erro mostró su frontal oposición a que la reforma del vino «sea básicamente un instrumento de arranque». «Hay dos posibilidades para dar respuesta al desequilibrio entre la oferta y la demanda», dijo, que pasan o bien por reducir la producción o bien por incrementar la presencia en los mercados. «Nosotros apostamos por esto último», recalcó el titular de la Consejería de Agricultura.
Invertir la tendencia
En su opinión, la reforma debería dar prioridad a los proyectos que aumentan la calidad de los productos de acuerdo con la demanda de los mercados, y también la información a los consumidores. «Tenemos que destacar el valor de la producción del modelo europeo, el hecho diferencial de las denominaciones de origen como La Rioja», insistió Javier Erro, quien pidió que los 'sobres' nacionales que la Comisión dejará en manos de los Estados miembros lleguen directamente a las regiones.
Recordó al hilo de todo ello que hace catorce años La Rioja vivió una grave crisis, y una consultora internacional recomendó arrancar más del 10% de los viñedos. El sector se opuso, al final no se hizo, se optó por planificar, corregir las crisis, crear una interprofesional y «se invirtió la tendencia».
Calidad y competitividad
Erro se muestra convencido de que «la competitividad es posible con un principio de calidad, con promoción en Europa y fuera de Europa, y con la comunicación de los beneficios saludables de una ingesta moderada del producto», indicó el consejero, al tiempo que expresó su rechazo a una reforma «traumática» para el sector.
Por su parte, el director general adjunto de Agricultura de la Comisión, Lars Hoelgaard, descartó que la solución a los problemas del sector del vino sea sólo la promoción. «Desgraciadamente el problema no es tan simple», apuntó.
No obstante, sí que se mostró dispuesto a financiar «medidas de información» a los consumidores, aunque reconoció que se trata de un tema «delicado» porque no se puede «promover una tendencia al alcoholismo». «Estamos dispuestos a dar un mensaje equilibrado sobre un consumo moderado del vino y los beneficios asociados», apuntó.