El alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, rechazó ayer la propuesta realizada el pasado martes por el portavoz del PSE, Patxi Lazcoz, quien exigió que el Gobierno vasco pague «lo mismo» que el central para llevar a cabo el soterramiento del ferrocarril a su paso por la capital alavesa.
El regidor popular recalcó que la competencia de la obra «es del Ministerio de Fomento, y no se puede exigir la misma responsabilidad al Gobierno vasco». En opinión de Alonso, «es el turno de Vitoria», y por eso admitió que le parece «bien» el que haya «un compromiso financiero importante por parte del Ejecutivo autonómico, y hay que reclamárselo».
Sin embargo, matizó que todo este asunto «hay que negociarlo con discreción y lealtad. Mejor hablarlo en una reunión con el Gobierno y no a golpe de titular», recalcó en una entrevista a Efe.
El presupuesto total del proyecto oscilará entre los 385 y los 563 millones de euros, según el trazado y la técnica elegida para construir los túneles. De ellos, y según la estimación revelada por Patxi Lazcoz, 205 serían aportados por el Gobierno central, por lo que el edil socialista abogó por un desembolso similar por parte del Gabinete Ibarretxe. «Sería razonable que pusiera lo mismo», concluyó. La financiación del plan será completada por la Diputación alavesa y el Ayuntamiento.
No obstante, el regidor popular hizo un llamamiento al Ministerio para que «actualice la cantidad que va a suponer el soterramiento». Asimismo, exigió que explique «cuál es la previsión de costes, porque ha habido un aumento muy importante y no sabemos a qué se debe».
Nervios y elecciones
En cuanto a una posible división de los partidos municipales en torno al consenso sobre el soterramiento, Alonso admitió que «hay nervios. Se acercan las elecciones y este asunto debería estar decidido antes de fin de año».
En su opinión, lo más deseable sería «sacarlo fuera del debate electoral, aunque va a ser difícil, ya que se trata de un proyecto a largo plazo». Por último, deseó que la obra esté concluida «en el año 2012».