Iberia ha 'perdido' 60.000 pasajeros como consecuencia directa de la huelga del 10 al 16 de julio convocada por el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA). Así lo explicaron ayer fuentes de la firma, que subrayaron que la aerolínea ha cerrado acuerdos bilaterales con 25 compañías para tratar de reubicar a cerca de 80.000 pasajeros que habían visto cancelados sus vuelos. En un intento por lograr el entendimiento, la compañía convocó a última hora de la tarde a los pilotos en su sede para trasladarles una propuesta «formal», en la que venía a garantizarles su empleo actual, al menos, hasta el 31 de diciembre de 2010. Un documento al que, en principio, los comandantes no han dado credibilidad y que, de manera sorprendente, ni siquiera llegaron a recoger, con el argumento de que se trataba de los mismos puntos que les comunicó en la madrugada del lunes la empresa, y que ya entonces fueron rechazados.
Así las cosas, las expectativas que se habían levantado sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo este martes parecen alejarse de nuevo. Ni los numerosos encuentros entre pilotos y directivos de Iberia ni las reuniones del pasado fin de semana bajo la mediación de los Ministerios de Trabajo y Fomento han conseguido limar las diferencias entre ambas partes. Los pilotos afirman que la participación de la aerolínea en el operador de vuelos baratos Catair «vaciará la compañía en tres años». Creen que sus puestos corren peligro porque -dicen- Iberia va a reducir su actividad en España y hacia Europa mediante la nueva 'low cost'. Rutas, dicen, que dejarán de volar ellos.
Antes del comienzo de la huelga y la cancelación de los vuelos, Iberia contaba con que el número de pasajeros afectados alcanzaría los 200.000 durante esta semana. Sin embargo, ayer esa cifra se redujo a 140.000. «El resto (60.000) ha anulado su reserva y se ha ido con otra compañía, o directamente no la ha confirmado», reconoció una portavoz de la aerolínea. La empresa recolocará en sus propios aviones, y en fechas próximas o previstas en un principio, a 60.000 personas. Estos cambios se efectuarán a través de las agencias de viaje y «los clientes llegarán a los aeropuertos sabiendo qué avión les corresponde», añadieron las mismas fuentes.
Para los 80.000 pasajeros que aún quedan por colocar -de los que muchos cambiarán la fecha de su viaje o pedirán el reembolso de su dinero-, la empresa ha firmado un acuerdos con 25 compañías aéreas. Estas aerolíneas, que se unen a las socias de Iberia en la alianza 'One World', embarcarán a los afectados en sus aviones. La empresa presidida por Fernando Conte costeará la diferencia de precio.
«Existen alternativas»
«Es verdad que las demandas que hemos oído son difíciles de entender, sobre todo porque la razón fundamental es la creación de otra compañía, que lógicamente es independiente de Iberia y por la que nos parece que no deberían preocuparse tanto», señaló el vicepresidente económico, Pedro Solbes, en Bruselas antes de entrar a la reunión mensual de responsables de Economía de la zona euro. El ministro subrayó la necesidad de «hacer todos los esfuerzos para que la huelga dure lo menos posible». Recalcó que esta movilización es muy distinta de otras anteriores, puesto que hoy «existen alternativas claras» no sólo en aerolíneas sino en otros medios de transporte que permiten que el impacto sea menor.
La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, llamó a su vez al SEPLA y a Iberia a alcanzar un acuerdo que «sea justo y permita salvaguardar los intereses de todos». Por su parte, la Alianza para la Excelencia Turística (Exceltur) -integrada por los principales operadores nacionales- lamentó lo «desproporcionado» de la huelga. A su juicio, puede causar «graves perjuicios no sólo a la propia compañía y a sus empleados sino también a la imagen de España como destino turístico internacional».
En la Terminal 4 de Barajas, el centro de operaciones por excelencia de la aerolínea y el más afectado, los pasajeros que no tenían constancia de la huelga (los menos) y algunos que habían perdido su conexión hacia otros destinos presentaron sus quejas. Las instalaciones madrileñas suspendieron a lo largo del día 182 vuelos de un total de 240. Los contratiempos más notables, aquellos que sufrieron quienes viajaban en conexión, sobre todo desde América Latina. Aunque Iberia intentó dar publicidad a los vuelos suspendidos (se pueden consultar en www. iberia .com), algunos turistas que venían de disfrutar unos días de descanso reconocían no saber nada.