Los cerca de 3.000 chavales participantes en la undécima edicion de la Gasteiz Cup colgaron por unas horas las botas y se pusieron sus mejores galas para disfrutar del desfile de los equipos que se inició a las 20.30 horas en la Plaza de los Fueros y de la posterior fiesta inaugural que se celebró en la pista de atletismo de Mendizorroza.
La entrada triunfal de las plantillas al ruedo con saltos y singulares coreografías tiñeron de colorido y buen ambiente la céntrica plaza vitoriana, que se convirtió en un hervidero con el caluroso recibimiento de los asistentes y las altas temperaturas registradas ayer en la capital.
Do de pecho
La nota de humor la pusieron los colombianos inmersos en una euforia que pronto contagió al resto de las escuadras. «Queremos que esto sea una fiesta. Aparte de jugar al fútbol, hemos venido a divertirnos», señaló Emmanuele. Las jugadoras suecas, sentadas a su lado, les observaban con expectación. «Es una experiencia espectacular. Nos lo estamos pasando muy bien», confesó Erica, una de las integrantes del Froso.
La réplica pronto llegó por parte de los equipos mexicanos y los portugueses. Los italianos radiantes, tras el triunfo de su selección en el Mundial, y algo tímidos al principio, aprovecharon con sus canciones para recordar a sus compañeros, quienes son los nuevos campeones del mundo.
Los integrantes del Marina Di Pietra Santa tararearon una canción a coro a las órdenes de uno de sus entrenadores. «Hemos venido a ganar y a hacer nuevas amistades. Tenemos que demostrar que en Italia hay buenos equipos, por algo somos los ganadores del Mundial», explicó Alessandro Puccetti, de 15 años.
En la kalejira, a la que se unieron numerosos curiosos y aficionados de este torneo de fútbol base internacional, los jóvenes no cesaron de cantar y bailar al ritmo de las fanfarreas que en ocasiones se vieron eclipsadas por los propias melodías de los chavales que demostraron un gran hermanamiento.
Las chicas más silenciosas durante la presentación, tomaron protagonismo en el pasacalles. Los gritos de ánimo hacia sus rivales fueron constantes y recíprocos, y es que a pesar de que esto sea un juego todos están de acuerdo en que la convivencia es fundamental.
Traca final
El colofón a esta jornada festiva llegó con más de media hora de retraso. En Mendizorroza les aguardaba la gala inaugural que contó con asistentes de lujo como los consules de Italia, Giorgio Barvaye; Pablo Buitrón, de Ecuador; el boliviano Fernando Gómez y la canciller de Portugal, Mari Carmen Baltrés.
La música y el baile volvieron a tomar protagonismo, esta vez fueron canciones y bailes típicos de cada país las que dieron la bienvenida a los equipos. No faltaron, el aurresku de honor y la lectura del juramento sobre fair-play.