La arqueología está de moda en Álava. Los últimos descubrimientos en el yacimiento tardo-romano de Iruña-Veleia, ubicado a diez kilómetros de Vitoria, no sólo han tenido un gran impacto entre los científicos especializados, sino que han alcanzado un eco social inusitado. Los graffitis hallados pueden cambiar algunas teorías de la historia del cristianismo y la romanización en el País Vasco, y también las del desarrollo del euskera, al adelantar cinco siglos las primeras referencias escritas en lengua vasca. Pero, además, el auge de la arqueología queda patente en la campaña de excavaciones de verano, que este año llega a seis enclaves, dos más que en 2005.