Miles de conductores quedaron ayer atrapados en la A-8, en dirección Santander. A la gran afluencia de tráfico hacia las playas cántabras se le unió a media tarde un pequeño accidente en Castro, localidad a la que, además, acudían miles de personas para presenciar el desfile de Coso Blanco. Según informó el Departamento vasco de Interior, estas incidencias provocaron caravanas de hasta 30 kilómetros. Las colas sobrepasaron incluso los túneles de Malmasin y se adentraron en Basauri. Los tramos más problemáticos fueron la confluencia con la A-68 y el trayecto entre Portugalete y el puente de La Arena, en Muskiz.
A las 18.30 horas, se registró el accidente que acabó de desencadenar el colapso. Dos turismos colisionaron a la altura de la depuradora de Castro. Agentes de la Unidad de Tráfico de la Guardia Civil se vieron obligados a cortar dos de los tres carriles de la autopista, lo que enseguida provocó largas caravanas. En el percance, una joven sufrió un esguince cervical, aunque no tuvo que ser evacuada a un centro hospitalario. La asistieron sanitarios de la DYA de Castro.
Tres cuartos de hora después del siniestro, los coches accidentados fueron retirados. Cada uno de ellos había ocupado un carril al quedar cruzado en la calzada. Pese a la retirada de los turismos, las colas prosiguieron durante gran parte de la tarde-noche