La «foto de gran calado político» que, según Arnaldo Otegi, se captó ayer en el hotel Amara Plaza de San Sebastián sirvió para inmortalizar una imagen inédita en la historia del País Vasco: representantes del PSE-EE y Batasuna sentados de forma pública y oficial en una reunión bilateral. Los socialistas vascos y la formación ilegalizada escenificaron un acto cargado de simbolismo, al que ambas partes otorgaron una especial trascendencia, y en el que coincidieron en la necesidad de que los futuros acuerdos que se alcancen respeten «la pluralidad» y las «diferentes tradiciones políticas de nuestro país».