Vitoria moderniza de forma constante la imagen de sus calles y sus canalizaciones subterráneas con un importante coste económico para las arcas municipales, pero también con inevitables molestias e incomodidades para los ciudadanos. El Ayuntamiento ejecuta en la actualidad una veintena de reformas en la vía pública. Un tercio de ellas, según los datos del propio área de Urbanismo, acumula retrasos. Algunas suman demoras de hasta cuatro meses «sin justificación», de acuerdo con los informes municipales.