Los científicos comienzan a explicárselo. La milagrosa recuperación del estadounidense Terry Wallis, que recobró la consciencia después de casi veinte años en coma, se debió a la capacidad de su cerebro para ir produciendo nuevas conexiones nerviosas que, poco a poco, le hicieron despertar. Nunca ocurre, pero esta vez sucedió, según relatan los especialistas que le atienden en la Universidad de Cornell, en Nueva York. La recuperación de este hombre representa un caso excepcional en la Medicina. Tanto es así que los expertos han necesitado tres años para obtener una respuesta.