Humedades, fuga de aguas, defectos en los enchufes, parqué mal instalado. Los alaveses plantearon 1.200 quejas en los dos últimos años por las deficiencias que presentaban los pisos públicos que recibieron, según los datos ofrecidos de la empresa Visesa -Vivienda y Suelo de Euskadi-, dependiente del Gobierno vasco. Las reclamaciones se repartieron casi por igual el ejercicio pasado -600- y el anterior -689- y fueron respondidas por el Ejecutivo autónomo, que reparó las deficiencias. Todas las casas, tanto de protección oficial como sociales, fueron promovidas por el Departamento de Vivienda a través de Visesa.