La cuarta edición de 'Gran Hermano', temporada 2002-2003, finalizó con el triunfo de Pedro Oliva, un funcionario de Zaragoza. Sin embargo, la casa de Guadalix de la Sierra tuvo en Gustavo Fernández a su inquilino más carismático. El boxeador portugalujo fue el quinto expulsado. Pasó 67 días ante el ojo público, suficientes para conquistar a la audiencia con su chulería y arrebatar el corazón de otra concursante. Ayer, Gustavo Fernández perdía la vida arrollado por un tren en Venta de Baños. Tenía 28 años.