«Rocío ha sido grande hasta en su testamento», comentaba ayer Amador, el hermano de la chipionera, tras conocer sus últimas voluntades. El documento fue leído el domingo en la casa de La Moraleja ante la abogada de la artista, su viudo, José Ortega Cano -recién llegado de Miami, donde asistió a un funeral por el alma de su esposa- y los hermanos de la cantante, Amador y Gloria, con sus respectivos cónyuges. Rocío lo redactó la misma mañana de septiembre de 2004 en que anunció en rueda de prensa que padecía un cáncer de páncreas.