También aseguró que en el PNV están "tranquilos" por la imputación de Gorka Aguirre por un delito de colaboración con organización terrorista y de Arzalluz como testigo, a la vez que mostró su "indignación" ante estas decisiones del juez Grande-Marlaska, que calificó de "absurdo".
Asimismo, manifestó el "total apoyo" del PNV y su "adhesión absoluta" a los dos dirigentes de su partido, que "han tenido siempre un firme compromiso en contra de la violencia en Euskadi, a favor de la paz". "Sus actuaciones siempre han estado dirigidas a alcanzar la paz en la sociedad vasca", agregó. El PNV ya ha anunciado que arropará mañana a Agirre cuando acuda al Decanato de Bilbao para prestar declaración ante el juez Marlaska, ante "la absoluta confianza en su inocencia".
Por ota parte, el presidente del PNV consideró que se dan las condiciones previstas en la declaración del Congreso de los Diputados para "iniciar el diálogo con ETA" para intentar "alcanzar el fin definitivo de la violencia", a pesar de que, advirtió, "va a haber dificultades y obstáculos en el camino" para lograr la paz.
Imaz mantuvo que la sociedad vive "un momento de esperanza", por lo que es la "obligación de todos, en estos momentos, dar los pasos que ayuden a consolidar la paz". Según el dirigente del PNV, hay que "hacer la paz irreversible, tenemos que aprovechar esta oportunidad".
Enredos
Por su parte, el portavoz del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, considera que la situación política "se ha enredado", sobre todo en el último mes, con el fin de impedir que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparezca en el Congreso para anunciar el diálogo con ETA. Además, ha asegurado que mañana
En una entrevista concedida a Radio Popular, Urkullu ha denunciado que en el último mes se están produciendo actuaciones judiciales que se realizan bajo "impulsos políticos" detrás de los que está el PP y ha destacado que "es extraño que se enrede tanto" la situación en vísperas de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, vaya a anunciar en el Congreso el inicio del diálogo con ETA.
"Parece que aquí siempre tenemos que pensar cuál va a ser el conejo que se saca de la chistera ante momentos importantes que se dan de cara al futuro de la sociedad vasca, que hacen que esos momentos nunca se consoliden. Podría hablar incluso de manos negras", ha añadido.
A su juicio, el PP "no puede condicionar la agenda de un presidente de un Gobierno español que goza del colchón del resto de formaciones políticas para intentar dar solución a lo que el conjunto de la sociedad vasca anhela". "No puede estar condicionado por una política de acoso y derribo del PP", ha agregado.