Una Vitoria semidesierta presenciará, después de una década de espera, la llegada del tranvía. Y es que las obras para su instalación arrancarán a finales de agosto. Es el nuevo plazo que ha establecido Euskal Trenbide Sareak -la empresa pública que será titular de la infraestructura- tras conocer que el Departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno vasco adjudicó por fin ayer, a cinco firmas, los trabajos para la construcción de los ramales. Pese a que ha solventando este trámite con un mes de retraso sobre sus propias previsiones -lo que demorará a su vez la apertura de las primeras zanjas en las calles-, el Ejecutivo autónomo mantiene la fecha fijada para su inauguración: diciembre de 2008.