El químico Jesús Ugalde y el astrofísico Agustín Sánchez Lavega están hartos de que, cuando llega el buen tiempo, la gente les pregunte qué hacen metidos en sus despachos y laboratorios. «Estamos investigando porque es nuestro trabajo», explica Sánchez Lavega, catedrático de la Escuela de Ingenieros de Bilbao. «Que haya profesores que estén en la playa todo el día cuando les paga no sólo por dar clase, sino también por investigar, es un mensaje horrible para la ciudadanía», sentencia Ugalde, premio Euskadi de Investigación, en su despacho de la Universidad del País Vasco (UPV) en San Sebastián.