El sindicato agrario UAGA rechaza la propuesta de la Comisión Europea sobre la regulación del vino, ya que, según el sindicato, "pone fecha a la total liberalización del sector y olvida la renta de la persona viticultora como principal objetivo de la reforma".
En un comunicado, la UAGA considera que la reforma de la OCM del vino debe definir un nuevo modelo que corrija los problemas detectados anteriormente, estableciendo una verdadera política vitivinícola que tenga como prioridad a los viticultores profesionales.
También rechaza la eliminación de todas las medidas de control del potencial de producción y de gestión del mercado y el reparto de su presupuesto asignado por Estados Miembros y su posible transferencia al segundo pilar de la PAC, (desarrollo rural), que puedan ocasionar la cofinanciación de las ayudas.
Pese a que este sistema instauraría un pago por superficie directamente a la persona agricultora, se rechaza de forma rotunda el desacoplamiento de las ayudas al sector, mediante su incorporación al Régimen de Pago único, puesto que llevaría asociada una liberalización de plantaciones y la supresión de todas las medidas actuales de mercado, renunciando por tanto a realizar una política vitivinícola y dejando al sector sin ninguna herramienta de gestión.
Asimismo, con el presupuesto disponible, el pago desacoplado posible sería muy pequeño para un cultivo permanente como el viñedo y no compensaría la pérdida de las medidas de mercado y el descenso de los precios que se producirían para muchos productores.
Además, la UAGA considera que la propuesta europea no presenta una política clara de medidas positivas de mercado con la que mejorar la comercialización de los vinos comunitarios, única garantía de continuidad de los viticultores a largo plazo.