Una de las razones que da sentido a la red ferroviaria de alta velocidad es eliminar fronteras a lo largo y ancho de los países miembros de la UE. Nada de regionalismos. Para ello, todos deben cumplir los plazos dictados desde Bruselas. 2010 es la fecha elegida para la liberalización del sector de pasajeros, es decir, que las grandes compañías estatales dejen de copar el mercado. De ahí la prisas para construir la 'Y' vasca. Su operatividad no está prevista, como mínimo, hasta dentro de cuatro años. Una de las ventajas es que para entonces, buena parte de sus conexiones peninsulares, sobre todo con Madrid, también estarán en activo.
Así lo confirmó ayer en Bilbao el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán. La llegada del AVE desde la capital hasta Valladolid está prevista para 2007. Pero el temor radicaba en que de aquí hasta Burgos y de Burgos a Vitoria, nada se hablaba, y este tramo es esencial para que Euskadi quede conectada con Madrid en tan sólo dos horas y media.
Escudado en su perfil técnico, la mano derecha de la ministra de Fomento evitó dar plazos y se remitió al ritmo de los trámites administrativos. Lo que sí avanzó es que el estudio informativo entre Burgos y Vitoria está más avanzado y que su departamento está a la espera de que el Ministerio de Medio Ambiente redacte la declaración de impacto ambiental. Eso sí, cuando la 'Y' esté operativa, también lo estará toda la red del AVE hasta Madrid. Además, las dificultades orográficas de Castilla y León son más asequibles que las existentes en Euskadi.
Pero las ventajas llegarán antes de la simbólica fecha de 2010. Con la entrada del AVE a Valladolid, la vetusta conexión actual entre Bilbao y la madrileña estación de Chamartín, cercana a las seis horas, se reducirá en al menos dos.
Pero Morlán también se refirió a la otra conexión, la que la enlaza Euskadi y Cataluña -y por ende, toda la red nacional con Francia-. Preguntado sobre el documento de trabajo en el que, al parecer, París propone retrasar hasta 2020 la puesta en marcha de la conexión transpirenaica -al menos la catalana-, dijo que desconoce su existencia y reiteró que el objetivo primordial es «cumplir con nuestros deberes», es decir, que el túnel transfronterizo entre Figueres y Perpignan este operativo en 2009. Tras asegurar que la relación de trabajo con París es «muy buena», Morlán confío en que el Ejecutivo francés no demores sus compromisos alcanzados el pasado octubre durante la Cumbre de Barcelona, donde estuvieron presentes mandatarios estatales y regionales.
Encomienda de gestión
En lo referente a la 'Y' -«una de las obras de mayor envergadura del país»-, el secretario de Estado se felicitó de la «buena sintonía» que existe con el Gobierno vasco y que fructificó en el acuerdo suscrito entre ambas Administraciones el pasado 24 de abril. Allí, el Ejecutivo autónomo recibió -a través de una encomienda de gestión- el plácet de Fomento para acometer las obras del tramo guipuzcoano. De esta forma, el Gobierno vasco adelantará 1.600 millones de euros de los más de 4.200 en los que está presupuestada la obra.
El tramo entre Vitoria y Bilbao lo ejecutará el Gobierno central. En este sentido, Morlán recordó que ya han se han adjudicado las obras del primero de los tramos alaveses. Asimismo, aprovechó para destacar el trabajo de los socialistas ya que cuando llegaron al poder, el PP sólo había licitados «tres tramitos inconexos».