Directora del Museo Reina Sofía desde hace dos años, Ana Martínez de Aguilar no ha dudado, tal como hicieron sus predecesores, en asumir la protección a ultranza del 'Guernica', de Picasso, la joya del centro nacional y un 'enfermo' de 300 kilos de peso que debe mantenerse siempre rígido. Al acabar ayer la reunión del patronato en la que se rechazó la solicitud de la obra por parte del Gobierno vasco para conmemorar el 70 aniversario del bombardeo de Gernika -mientras se mostraba proclive a la «petición muy razonable» de los bocetos del cuadro, realizada por el Ayuntamiento de la villa foral-, la historidadora donostiarra insistía en que la decisión se había adoptado después de un debate producido exclusivamente en «el terreno que le es propio: el museológico».
-¿Ha habido alguna dificultad o condicionamiento en el debate?
-Ninguno. La petición del Gobierno vasco ha sido trasladada al patronato a través de la ministra del Cultura y el patronato ha decidido por unanimidad.
Vibraciones
-En su deliberaciones ¿han tenido en cuenta que el Gobierno vasco ofrecía un transporte especial por carretera para garantizar que el cuadro no sufriría daño alguno?
-Los informes técnicos de nuestro departamento de conservación y restauración, lo mismo que los del congreso internacional celebrado hace unos años, desaconsejan por completo cualquier movimiento de la tela: un lienzo que es tan delicado como una vela. El cuadro es comouna tela enorme recubierta de cera por detrás, en la que cualquier vibración puede perjudicar a la pintura.Y le aseguro que las vibraciones, por pequeñas que sean, son imposibles de evitar. Los únicos técnicos especializados en el cuadro que saben cómo está, porque han seguido estudiándolo en estos años, y que son los del museo, saben que un traslado con todas las garantías es imposible.
-¿Han valorado algo más al tomar la decisión?
-Sí. Hay razones también muy importantes, que son de orden museológico y de identidad del museo. Y se refieren a que este cuadro es patrimonio de la Humanidad y el Reina Sofía es el responsable de mostrarlo al público y de preservar su integridad. Aunque faltara sólo por un periodo de tiempo, crearíamos una confusión en el público que no tenemos derecho a crear. Hay obras como 'La Gioconda' en el Louvre y 'Las meninas' en el Prado que no viajan nunca. Y el caso del 'Guernica' es el mismo.
-La petición del cuadro era para su exhibición en el Guggenheim. ¿Se pedía para alguna gran exposición en ese centro?, ¿les han detallado en qué contexto expositivo se pretendía mostrar?
-De eso no sabemos nada. Sólo hemos tenido delante la petición concreta del Gobierno vasco.
-¿Han valorado las razones de tipo político en las que el Gobierno vasco sustentaba su petición?
-Las deliberaciones del patronato del museo son secretas y lo único que le puedo decir es que las dos decisiones se han adoptado por unanimidad de acuerdo a un debate que se ha producido en el terreno que le es propio, y que es el museológico. Esto es lo que ha prevalecido.