«Estamos llenos». Es la fatídica frase que escuchan muchos padres que intentan matricular a sus pequeños en las guarderías privadas de Vitoria, colapsadas por el insuficiente número de pupitres que ofrecen las de la red pública, con 343 niños en lista de espera. La demanda de educación de 0 a 3 años sepulta la oferta en la ciudad, y lo hace hasta tal punto que en estos momentos sólo existen 30 plazas libres en todos los centros privados. Por si fuera poco, gran parte de ellos están repletos hasta septiembre de 2007 porque decenas de padres ya han hecho la reserva. Así lo constata un recuento realizado ayer por EL CORREO, que ha contactado con todos los complejos para conocer su disponibilidad para acoger a un nuevo alumno.