Será mañana a las 13.00 horas cuando el presidente del COI, Jacques Rogge, dará los nombres de las ciudades que pasan el corte y mantienen sus opciones de organizar los Juegos Olímpicos de invierno de 2014.
Entre las siete aspirantes que pugnan por este evento se encuentra Jaca, que tras tres tentativas nulas (1998, 2002 y 2010), quiere que esta ocasión sea la buena y meterse de lleno en la lucha definitiva. En caso de conseguirlo sería la primera vez que los Pirineos acogerían el espectáculo del gran circo blanco.
En anteriores ediciones, la débil infraestructura de comunicaciones, la escasez de servicios en una localidad de pequeño tamaño y los problemas de alojamiento sirvieron para eliminarla. Ahora, Jaca cree tener resueltas esas deficiencias gracias al notable desarrollo de la zona pirenaica en los últimos años, al tren de alta velocidad y a la inclusión de Zaragoza como subsede para las pruebas de hielo.
Otro aspecto que aporta una mayor solidez a las aspiraciones jacetanas es el incremento de plazas hoteleras que conlleva la presencia de Zaragoza porque le permite superar en unas dos mil habitaciones las 25.000 exigidas por el Comité Olímpico.
Grandes centros del deporte invernal, como Salzburgo (Austria) y Pyeong Chang (Corea del Sur), una capital europea, Sofía, y ciudades o estaciones de tamaño medio, caso de Sochi (Rusia), Almaty (Kazajistán) y Borjomi (Georgia), forman el grupo de rivales de Jaca en su examen.