Muchas españolas se sienten agredidas ante la zafiedad de una agencia de viajes que se anuncia a toda página con unos pechos femeninos bajo el lema 'Lo único que tenemos pequeño es el precio' (aunque luego pretenda erigirse en modelo de igualdad con un brazo masculino en un segundo 'spot'). No resulta fácil escapar de la publicidad sexista, pero en otras sociedades, ni siquiera llama la atención de las mujeres. Países donde viven preocupadas por conservar la vida ante ataques de todo tipo simplemente por pertenecer al 'sexo débil': rostros desfigurados para siempre por el ácido, ablaciones de clítoris ...