El conflicto laboral en el Ayuntamiento de Vitoria vuelve a sacudir la rutina de los ciudadanos. La huelga general de funcionarios convocada ayer por el comité de empresa municipal, la segunda en sólo 22 días, trastocó los planes de miles de usuarios de las instalaciones públicas. La protesta se dejó notar de manera especial al ser un día de intenso calor, ya que supuso la suspensión por una jornada de la temporada de baños. Y es que el envite sindical se tradujo en el cierre de todos los centros cívicos -menos Arriaga-, los polideportivos y las piscinas de los complejos de Mendizorroza y Gamarra. Una escuela infantil, dos centros socioculturales de mayores, la pista de hielo y los frontones Beti Jai también echaron la persiana.