El jugador argentino Pablo Brandán retornó a Vitoria para ser presentado como jugador del Alavés en una segunda etapa para las dos próximas temporadas, con tres más opcionales, lo que permitió al club albiazul resolver un largo contencioso judicial con el jugador.
Brandán había demandado al club alavesista por incumplimiento de contrato y, tras sucesivas juicios que habían llegado hasta el Tribunal Supremo, por una cantidad de 310.000 euros, finalmente optó por retirar sus demandas tras el acuerdo alcanzado con el presidente Dmitry Piterman.
El futbolista argentino no tuvo suerte en lo deportivo durante su primera etapa como albiazul, y tras ser despedido unilateralmente en la época de Gonzalo Antón como presidente, denunció su contrato ante los tribunales, que le dieron la razón.
Pablo Brandá, de 23 años de edad, es un jugador polivalente, que lo mismo puede actuar en el puesto de lateral zurdo de la zaga, como de centrocampista por la misma demarcación izquierda. "En el Alavés hará la función de lateral izquierdo y, en otras ocasiones, jugará un poco más arriba como interior", dijo hoy Dmitry Piterman durante su presentación oficial.
"En los dos últimos años militó en el Club Argentinos Juniors y, posteriormente, en el Instituto de Córdoba, jugando 19 partidos como titular y cinco saliendo desde el banquillo, con dos goles en su haber", añadió el presidente alavesista.
"Revancha deportiva"
El nuevo fichaje del club vitoriano para la campaña venidera en la Segunda División mostró su satisfacción por volver nuevamente a Vitoria y subrayó que espera tomarse "una buena revancha deportiva", después de que el antiguo técnico José Manuel Esnal 'Mané' no hubiera confiado en él, quizás porque era muy joven cuando llegó a Vitoria por primera vez.
"Creo que ahora ya he adquirido más experiencia por haber pasado cinco años desde entonces, y también porque tengo más rodaje en el fútbol tras mi paso por el Argentinos Juniors y el Instituto de Córdoba", concluyó Brandán.