Nuevas reglas de juego para los taxis de Vitoria. Los conductores no podrán cobrar por el trayecto que realizan desde que reciben la llamada por la emisora hasta que llegan al lugar donde les espera el pasajero, un recorrido que ahora incrementa la factura del usuario pese a que el coche va 'de vacío'. Es la principal novedad, pero no la única, de la nueva ordenanza del taxi que elabora el Ayuntamiento, y a la que ha tenido acceso EL CORREO. El documento se someterá a debate tanto con los profesionales del volante como con los grupos políticos, por lo que podrá sufrir modificaciones.
De entrada, sin embargo, la normativa va más allá. El sector deberá garantizar un mínimo de vehículos en la calle para evitar las constantes protestas de los usuarios. El Ayuntamiento, incluso, abre la puerta a medidas de otro calado: quiere obligar a los taxitas a disponer de un teléfono móvil de carácter público para que el ciudadano pueda recurrir directamente a ellos si la centralita de Radio Taxi se colapsa.
El plan, que ha sido elaborado por los técnicos del servicio de Movilidad, se basa en 44 artículos que ya han sido enviados a los responsables del gremio, que preparan «más de 60 sugerencias».
TAXÍMETRO
No pagar hasta que llegue el coche
En ocasiones, llamar a un taxi supone que cuando el viajero ve llegar el coche blanco y se monta en él comprueba que el contador ya supera con creces la tarifa mínima de 3,26 euros. ¿La razón? que el conductor activa el contador cuando recibe el aviso. Depende de lo lejos que esté, la minuta sube. Pues bien, la nueva ordenanza especifica que los taxistas no cobrarán por ir a buscar al pasajero, sino que activarán la bajada de bandera al llegar «a alguno de los tramos de calle que componen la manzana» donde es-pera el pasajero. Es decir, que el taxímetro funcionará desde que el conductor esté cerca del ciudadano. Además, el chófer siempre deberá dar un recibo al cliente al acabar la carrera.
PRESTACIÓN DEL SERVICIO
Calendario y control de los coches
Numerosos usuarios se quejan de que no hay taxis en momentos puntuales -como los sábados por la noche- o en lugares específicos, como el aeropuerto de Foronda. La ordenanza establece que el Ayuntamiento elaborará un calendario anual del servicio en el que determinará el número «máximo y mínimo» de vehículos que deben estar en la calle para asegurar un transporte público «de calidad». El Consistorio también obligará a los profesionales del sector a atender paradas «preferentes», como las de estaciones de tren o de autobuses, el aeropuerto o los hospitales.
PEDIR UN VEHÍCULO
Al móvil o levantando la mano
Los ciudadanos no sólo podrán acceder a un taxi acudiendo a una parada o tras telefonear al 945 27 35 00. La nueva regulación especifica que todo vehículo en servicio deberá tener un móvil operativo cuyo número será facilitado al Ayuntamiento, que «podrá hacer publicidad del mismo». Es decir, no habrá que llamar a Radio Taxi de forma obligatoria. Pero hay más. Tal y como había anunciado el Gabinete Alonso, los pasajeros podrán pedir que un taxista frene con sólo levantar la mano. Algo que en teoría ya debería ocurrir -la ordenanza en vigor lo regula-, pero que muchas veces es ciencia ficción.
ESPERA
10 minutos como máximo
Cuando el conductor sea requerido por un viajero, tendrá derecho a no esperar más de 10 minutos en el punto acordado. Si en ese tiempo el usuario no aparece, el taxi puede marcharse.
LICENCIAS
Revisión y examen cada cinco años
Las licencias deberán ser renovadas cada cinco años, para lo que los conductores tendrán que superar «una prueba escrita» sobre la normativa municipal que rige al sector.
SANCIONES
Multas de hasta 2.764 euros
La ordenanza establece sanciones por infracciones de entre 276 y 2.764 euros para los chóferes. Las infracciones se clasifican en leves -por ejemplo no esperar al usuario el tiempo mínimo o no llevar cambio en monedas hasta 50 euros-, graves -activar el taxímetro antes de lo indicado- o muy graves -carecer de seguro, negarse a una inspección o no tener la oportuna licencia-.