El Unicaja y el DKV Joventut buscan hoy (20.15, La 2) la plaza que resta en la final ACB. Ya no quedan más oportunidades. Los locales han desperdiciado dos oportunidades pero cuentan con el factor cancha para conseguir el pase. Además, por ahora, le favorece la estadística ya que ningún equipo ha podido remontar un 0-2 adverso en las semifinales del 'play off'. Sin embargo, el equipo de Aíto García Reneses llega plagado de moral a este choque en el que tendrá que superar la presión que ejercerá el Martín Carpena, donde no cabrá un alfiler. En este enfrentamiento el factor campo sí ha tenido valor y la plantilla de Sergio Scariolo espera aprovecharlo de manera definitiva.
Los locales deberán mejorar la defensa de los hombres exteriores del DKV, línea en la que ha sobresalido en los dos últimos choques el alero checo Lubos Barton, así como Mumbrú. Además, el combinado malagueño tendrá que superar el juego físico empleado por los verdinegros, que le desquició hace apenas 48 horas. El Joventut, que llega muy enganchado, tendrá opciones de colarse en la pelea por el título si Bennett y Rudy Fernández, logran ser determinantes.
Por su parte, el Unicaja se enfrenta al partido aún «dolorido» por la manera de perder en el Olímpico de Badalona. Sergio Scariolo subrayó ayer que no permitirá «que surtan efecto ninguna de las provocaciones verbales, acciones violentas y simulaciones», en clara referencia al tercer y cuarto duelo disputados en Badalona.
El técnico italiano se mostró muy enfadado por todo lo ocurrido. «Hemos luchado durante un año para disputar el quinto encuentro de la pelea por el título en casa delante de la afición y queremos jugar con los mismos recursos técnicos que nos han llevado hasta aquí», destacó el entrenador del Unicaja.