«Estoy muy contento de estar en la final. Ahora puedo hablar, porque ya he ganado seis encuentros. Intentaré jugar lo mejor posible. Será bonito. Me supone una gran alegría, porque llevo una temporada inmejorable sobre tierra batida», señaló ayer Rafael Nadal nada más superar su último escollo hacia el partido que le permitirá defender su título.
El tenista mallorquín reconoció que si llegaba al partido definitivo «sospechaba que iba a tocarme contra Federer, pero cuando hay 128 jugadores y todos quieren estar en la final es duro alcanzar los objetivos. Yo sé que será un encuentro muy difícil», agregó.
El de Manacor también destacó que «todo el mundo esperaba esta final» y que el nivel del partido «será alto». «Estoy contento por llegar a enfrentarme con el número uno. Voy a jugar al cien por cien. Tengo que jugar mi mejor tenis si quiero ganar a Federer», reconoció.
Nadal desveló que en el desempate del último juego ante Ljubicic llegó a pensar que las cosas se estaban poniendo complicadas porque su rival no perdía con su saque. «Estaba sirviendo y jugando muy bien y tres saques ganadores en el desempate no es muy normal. Por ello estoy muy contento. Tomé riesgos y lo conseguí», señaló.
El español también habló sobre la posibilidad de mantener este nivel en otras superficies. «Sobre hierba también me gustaría jugar bien pero para hacerlo en Wimbledon tengo que mejorar mi tenis», matizó.