Los bilbaínos no sólo quieren tener voz, sino también voto en lo que a las decisiones políticas que les afectan de una forma cercana se refiere. Las demandas de las asociaciones vecinales, que reclaman una participación directa a través de los centros de distrito, son históricas. El Ayuntamiento anunció ayer que está tomando cartas en el asunto. Para ello, ha abierto una comisión que estudiará los instrumentos con los que cuenta la villa de cara a favorecer la integración de los ciudadanos en materia municipal.
La mesa de estudio está compuesta por los cinco grupos políticos del Consistorio, técnicos municipales, así como por los representantes de diferentes colectivos sociales y su objetivo será «elaborar una 'foto' de los instrumentos con los que se cuenta en la actualidad para ver cómo se podría adecuar el derecho a voto a través de estos consejos, antes de cambiar el reglamento vigente», señaló la concejal de Relaciones Ciudadanas María Asís Fernández.
La capital vizcaína cuenta con más de setenta equipamientos en los que los vecinos pueden reunirse para realizar diferentes actividades. Entre ellos, 22 centros cívicos, 8 de distrito, 35 escolares y 12 polideportivos. Pero, hasta ahora, sólo los vocales de cinco asociaciones tienen capacidad de voto en caso de no producirse un consenso en el Pleno.
Reunión de expertos
El análisis de estrategias que fomenten la participación ciudadana será uno de los aspectos que se debatan en la segunda edición de las jornadas técnicas de la Fundación Kaleidos.red sobre 'Ciudades y Equipamientos de proximidad' que se celebran estos días en el Palacio Euskalduna de Bilbao. Los actos, que se iniciaron ayer y se mantendrán hasta mañana, reunirán a expertos de 16 municipios de España para ofrecer su visión, así como los resultados de los grupos de trabajo llevados a cabo en cada ciudad.
La temática versará, entre otras materias, sobre fórmulas de gestión municipal descentralizadas o estrategias para acercar más las decisiones políticas a una ciudadanía en continua evolución. Según reconoció la secretaria de Estado de Cooperación Territorial, Ana Isabel Leiva,«no siempre se ha trabajado lo suficiente para ayudar a que los ciudadanos se involucren más en asuntos referentes a los Ayuntamientos y es un error. Se debería empezar de abajo hacia arriba, siempre partiendo de los barrios».