Las centrales ELA, UGT y LAB unificaron ayer posiciones ante el convenio del metal de Álava tras el reciente rechazo de CC OO a participar en la mesa negociadora junto a ELA. El nuevo documento, cuyo contenido no revelarán hasta que no lo presenten mañana a la patronal SEA, pide un pacto que finalice su vigencia este mismo año y con efecto retroactivo para 2004 y 2005.
Proponen mejorar los salarios para los dos años ya transcurridos, además de fijar un aumento para el actual. También mantienen la necesidad de rebajar la jornada, para la que SEA sigue reclamando su congelación. Pero las tres centrales admiten, según confirma LAB, que este ajuste se refiera sólo a 2006.
El documento se basa en la plataforma que los sindicatos, en este caso con el apoyo de CC OO, presentaron a mediados de 2005, aunque se añaden partes de un documento que LAB presentó a SEA el pasado mes de abril. Esta propuesta unilateral ya preveía centrar el recorte de jornada en este año, y pidió que fuera de 23 horas.
Sin años «en blanco»
El asesor de LAB, Santiago Díaz de Espada, afirma que la iniciativa de su central influyó en que SEA tomará, a comienzos de mayo, la decisión de volver a la mesa negociadora.
Un portavoz de UGT reveló que, por lo que se refiere a su central, no aceptará ninguna solución que deje «en blanco» los dos años en los que no ha habido actualización salarial del pacto por desacuerdos que han impedido su renovación.