El Correo Digital
Jueves, 8 de junio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
DEPORTES
FÚTBOL
Un Mundial muy vigilado
Doscientos mil policías de trece países y siete mil soldados alemanes velarán por la seguridad durante el torneo
Un Mundial  muy vigilado
CONTROLADO. Varios policías observan a Ronaldinho. / AP
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Hace una semana, el ministro de Interior alemán, Wolfgang Schäuble, envió un mensaje de tranquilidad al país y a los responsables del Mundial del fútbol que se inicia mañana en Múnich. «Estamos preparados», afirmó el político germano, satisfecho de la labor realizada y confiando, además, en que las medidas de seguridad diseñadas por su gabinete y otros organismos oficiales serán suficientes para garantizar que la gran fiesta deportiva transcurra sin incidentes. «Se ha hecho todo lo humanamente posible para garantizar la seguridad del torneo», insistió Schäuble.

El ministro no exageraba. Sólo le falto decir que el campeonato será un torneo vigilado de forma rigurosa desde tierra y desde el aire y que el país se ha convertido en una fortaleza virtual. De esta manera, cada movimiento sospechoso puede ser detectado desde los aviones y desde las torretas de vigilancia construidas en lugares al aire libre por todo el país.

Aviones Awacs

Las cifras hablan por sí solas. 200.000 policías, 7.000 soldados y un pequeño ejercito se seguridad privado de 15.000 hombres tienen la 'sagrada' misión de garantizar la tranquilidad en los estadios y en las calles del país. La Cruz Roja desplegará 5.800 voluntarios en el interior de los doce estadios que acogerán partidos del Mundial y unos 20.000 miembros de la organización estarán repartidos en todos los lugares públicos donde la gente podrá ver los encuentros en pantallas gigantes.

Pero esto no es todo. Para garantizar la seguridad del espacio aéreo en las ciudades sedes, varios aviones Awacs de la OTAN ya están volando sobre el territorio germano y se reanudó el control de pasaportes en las fronteras del país. «Alemania ya se clasificó como campeón de seguridad en la historia del deporte», señaló el semanario 'die Zeit', cuando comentó las medidas que deben garantizar el desarrollo pacífico del torneo. «En todo el país impera el estado de excepción», anotó el periódico 'Berliner Morgenpost'.

El rigor teutón no ha dejado nada al azar y para impedir una tragedia similar a la que ocurrió durante los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972 -cuando las precarias medidas de seguridad permitieron que un comando terrorista palestino secuestrara a varios atletas israelíes- el ministro Schäuble ordenó la creación de la primera central de seguridad para todo el país.

Informes de amenazas

El Centro Nacional de Información y Cooperación (NICC) ocupa una planta en la sede del ministerio de Interior en Berlín. Allí, desde hace una semana, expertos de seguridad alemanes y extranjeros trabajan las 24 horas para elaborar informes diarios sobre las posibles amenazas que puedan convertir la fiesta en una tragedia.

«Las áreas centrales de nuestro trabajo son el terrorismo, el extremismo y los peligros típicos del fútbol, como los 'hooligans'», dijo el director del centro, Reiner Piper, durante una rueda de prensa realizada en Berlín. Aunque no es oficial, en privado, los expertos de seguridad del centro admiten que la máxima alerta esta centrada en la posibilidad de un ataque terrorista llevado a cabo por grupos fundamentalistas islámicos. «Ciudadanos alemanes han sido víctimas del terror islámico, aunque no en nuestro territorio», admitió el portavoz del ministerio de Interior, Christian Sacks. «Por eso, es erróneo tener un falso sentido de seguridad por no haber estado involucrados en la guerra de Irak», añadió.

Para impedir un ataque terrorista, el director del NICC reclutó a expertos de los servicios de inteligencia, de la policía y del ejercito y solicitó también la colaboración de Interpol y Europol. La información que recoge cada jornada este grupo será enviada dos veces al día al gobierno alemán y a las autoridades de la FIFA y del Comité Organizador. «El centro es otro aporte para garantizar las medidas de seguridad que nos pidió la FIFA», dijo el ministro Schäuble cuando inauguró hace una semana este organismo.

La fortaleza alemana también será protegida por policías de otros lugares del continente. El martes pasado, el ministerio de Interior germano puso en marcha el mayor operativo conjunto de la historia entre policías europeos, cuando recibió en Berlín a 323 efectivos procedentes de trece países. Los agentes, que lucirán sus propios uniformes, actuarán como si fueran policías teutones y podrán detener y expulsar del país a los fanáticos violentos.

«Una renuncia a nuestra soberanía como ésta habría sido impensable hace una década», dijo el ministro Schäuble al dar la bienvenida a los agentes. «Pero también es un símbolo perfecto de la creciente cooperación que reina en la UE y del poder que tiene el fútbol para acercar a los pueblos. Sólo si garantizamos la seguridad del campeonato, el torneo se puede convertir en una gran fiesta», añadió.



Vocento
[an error occurred while processing this directive]