El fallido proyecto de remodelación de la antigua estación de autobuses de la calle Francia, el 'garbanzo negro' de la gestión del anterior alcalde, el peneuvista José Ángel Cuerda, aún colea y sigue costando dinero a la ciudad. Diez años después de que la quiebra de Autoestaciones Vitoria obligara a paralizar las obras para levantar en la zona un ambicioso complejo con una nueva terminal, un aparcamiento y comercios, el 'agujero' no está aún sellado. Tanto es así que el Ayuntamiento deberá pagar ahora 245.000 euros a otro damnificado por el frustrado plan. Esta cantidad se suma a las que se tuvieron que desembolsar cuando se produjo el fiasco urbanístico.