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Sábado, 3 de junio de 2006
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ECONOMÍA
GUY DOLLÉ, GONZALO URQUIJO, CONSEJERO DELEGADO Y DIRECTOR FINANCIERO DE ARCELOR

ALEXÉI MORDASHOV DUEÑO DE SEVERSTAL
«La fusión de Arcelor y Severstal no pone en peligro la producción en España»
Aseguran que todas las decisiones que han tomado garantizan la capacidad de los accionistas para decidir entre esa operación y la OPA de Mittal
«La fusión de Arcelor y Severstal no pone en peligro la producción en España»
ALIADOS. Guy Dollé, Alexéi Mordashov y Gonzalo Urquijo defendieron la fusión ayer en Madrid. /JOSE RAMON LADRA
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El equipo directivo de Arcelor vive desde hace semanas a caballo entre el avión y los hoteles, recorriendo medio mundo en un intento de reconducir el 'tsunami' que originó su competidor Mittal Steel al anunciar una OPA hostil contra la compañía. Esta semana, los máximos responsables de la siderúrgica europea han emprendido una ronda de visitas institucionales para explicar las ventajas que, a su juicio, tendrá la fusión que acaban de acordar con la empresa rusa Severstal, que, si sale adelante, le convertirá en el líder mundial del acero. La operación está rodeada de una creciente polémica - accionistas que representan más del 20% del capital se ha rebelado contra ella- y ha sido vinculada por todos los analistas a las numerosas maniobras que ha puesto en marcha el grupo para torpedear la oferta del gigante anglo-indio. El consejero delegado de Arcelor, Guy Dollé; el director general financiero, Gonzalo Urquijo; y el dueño de Severstal, el magnate ruso Alexéi Mordashov, se reunieron ayer en Madrid con los secretarios de Estado de Industria y de Economía, Joan Trullén y David Vegara, para exponerles sus planes. Posteriormente mantuvieron entrevistas con diversos medios; entre ellos, EL CORREO.

-¿La Administración española les ha ofrecido su respaldo a esta nueva estrategia de Arcelor frente a la OPA de Mittal?

-Urquijo: No veníamos a buscar apoyos. Nuestra intención únicamente era la de ofrecer información sobre el acuerdo que hemos alcanzado Arcelor y Severstal. Ha sido un encuentro muy constructivo para ambas partes. Somos una empresa privada y, por tanto, no es lógico que busquemos el respaldo de un Gobierno. Simplemente informamos.

-¿Y el Gobierno ruso?

-Mordashov: También en Rusia somos una empresa privada que cotiza en Bolsa, aunque dada nuestra amplia responsabilidad social sí que hemos hablado lógicamente con el Gobierno sobre el tema. El presidente Vladimír Putin ha manifestado en varias ocasiones que respalda la operación.

-Señor Mordashov, ¿cómo consiguió usted hacerse con el control de casi el 90% de las acciones de una empresa tan importante como Severstal?

-Mordashov: Yo fuí primero empleado de la compañía y llegué a tener el cargo de responsable financiero. En 1996, cuando se produjo la privatización, decidí comprarla. Era realmente barata debido a la mala situación en la que estaba. A partir de ahí iniciamos un proceso de reordenación, modernización y expansión que nos ha llevado hasta aquí.

Indicios de rebelión

-Un grupo significativo de accionistas, que representan al parecer más del 20% del capital de Arcelor, se ha dirigido al presidente de la compañía con una propuesta que, en la práctica, pretende paralizar la fusión con la rusa Severstal. ¿Hay algún denominador común entre esos accionistas?

-Urquijo: No hay un nexo claro. Buena parte de ellos son 'hedge funds' que tienen inversiones a corto plazo, aunque también hay algunos que son inversores de más largo plazo. Quizá sí se puede decir que en su mayoría son accionistas anglosajones.

-¿Se puede conocer el porcentaje exacto del capital que representa este grupo?

-Urquijo: Es, aproximadamente, un 29%.

-Según la tesis de esos accionistas críticos, ustedes han montado la fusión con Severstal para hacer difícil o impedir que triunfe la OPA presentada por Mittal.

-Dollé: El acuerdo tiene lógica industrial porque las producciones de ambas compañías es muy complementaria y permite crear la primera empresa siderúrgica mundial, con una producción superior a los 70 millones de toneladas anuales. Pero con respecto a la OPA tenemos que dejar claro que nuestro objetivo es que los accionistas puedan elegir. De ellos es la decisión final. Tienen que optar entre seguir adelante con esta fusión o aceptar la oferta de Mittal. Debemos reconocer que en Arcelor llevábamos cuatro años pensando en esta operación porque era uno de los proyectos de futuro atractivos que se nos planteaban. Entre las razones que habíamos considerado estaba el hecho de que Severstal, salvo algunas actividades en Estados Unidos y ahora en Italia, tiene concentrado buena parte de su mercado en Rusia. Y cualquiera que esté en estos momentos en el negocio siderúrgico sabe que hay dos zonas en el mundo en las que merece la pena producir acero en estos momentos: en Latinoamérica y en Rusia o China. En Brasil ya estamos y ahora vamos a estar también en Rusia.

-Sin embargo, ese grupo de accionistas 'críticos' cree que la legislación luxemburguesa puede impedir que los accionistas tengan una libertad real de elección.

-Dollé: Al contrario. Si aceptamos la propuesta de estos accionistas es cuando no hay posibilidades reales de elección. El 5 de julio finaliza el plazo de aceptación para la OPA de Mittal.Ese día, los accionistas tienen que tener clara la situación y decidir si se quedan con sus acciones de una Arcelor fusionada con Severstal o si aceptan la OPA. Si no aprobamos previamente esa fusión no existirían dos opciones, sino sólo la de la OPA. Lo que nos pide ese grupo de accionistas es que convoquemos una junta en el plazo de 30 días, lo que nos situaría ya después de vencer el final de la OPA de Mittal.

-Reconocerán que con tanta operación encadenada y tanta junta de accionistas se ha hecho ya muy complicado seguir esta partida.

-Dollé: Es cierto. Hay no menos de tres procesos discurriendo en paralelo, entrelazados en ocasiones y en algunas hipótesis es difícil saber qué va a ocurrir. Por ejemplo, tal y como está ahora la cuestión, podemos encontrarnos con que hay que celebrar unas siete juntas de accionistas en el plazo de dos meses. Yo creo que los accionistas y sus representantes harían bien en coger un bono de viajes a Luxemburgo (la sede central de la empresa).

Sin ajustes en España

-¿Hay algún peligro para las plantas de producción españolas con esta fusión?

-Mordashov: En absoluto. Las producciones de Severstal y Arcelor son complementarias. Donde sí existiría algún peligro es en la unión con Mittal, ya que en ese esquema sí que hay duplicidades y solapamiento de producciones.

Dollé: En España tenemos nuestras mejores plantas de cabecera de las que están situadas en zonas costeras. Su actividad no se resentiría por esta fusión. Seguimos con el plan industrial trazado por Arcelor, sin variaciones. Facturamos aquí unos 5.000 millones de euros anuales y tenemos 15.000 trabajadores. Todos nuestros planes para España siguen intactos; incluso, los hemos reforzado. Recientemente nos hemos comprometido con el Gobierno de Asturias a instalar un nuevo centro de investigación y desarrollo allí.

Urquijo: No estamos en los mismos mercados; por ello, no se justificaría una reducción del empleo en Arcelor o un cierre de plantas.

-Ustedes han dicho que esta fusión sólo se puede parar si la rechazan más del 50% de los accionistas.

-Dollé: Según la legislación luxemburguesa, ésta es una operación que puede ser aprobada por el consejo de administración sin llevarla a una junta de accionistas. Tenemos, desde hace cuatro años, autorización para realizar una ampliación de capital hasta un límite de 350 millones de acciones, y eso es lo que hemos hecho ante un proyecto industrial muy interesante. A pesar de ello, hemos preferido someterlo a la consideración de la junta de accionistas en señal de buena voluntad y para que, efectivamente, ellos puedan manifestar su opinión. Pero, insisto, no era obligatorio. Lo único que queremos es garantizar que ellos tendrán la posibilidad de elegir entre quedarse en la actual Arcelor con Severstal o hacerlo con Mittal.

Tres no caben

-¿Contemplan ustedes la posibilidad de un acuerdo a tres bandas entre Arcelor, Severstal y Mittal?

-Mordashov: Sería realmente complicado y malo para los propios accionistas. Hay diferencias de visión industrial, también hay duplicidades en la producción que sería necesario resolver y, por último, existen... digamos...diferencias personales. Con ese esquema es lógico pensar que el consejo sería un escenario de continuos enfrentamientos, y eso no sería bueno para la empresa.

-Supongamos que Mittal tiene un éxito parcial en su OPA y consigue un porcentaje de las acciones muy significativo, en torno a un 45% del capital. ¿Mantendrían ustedes en ese caso la operación de fusión de Arcelor y Severstal?

-Mordashov: No. Eso está expresamente contemplado en los acuerdos entre Arcelor y nosotros como una de las circunstancias que pueden deshacer la operación. No nos importaría que Mittal permaneciera en el capital de Arcelor como accionista minoritario, con una participación del 15% o similar. Pero una posición más destacada generaría un continuo enfrentamiento y no sería bueno.



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