El Correo Digital
Sábado, 3 de junio de 2006
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PELOTA
 
EDICIÓN IMPRESA
 
DOS MITOS. Historia viva de la pelota, Retegui y Galarza III jugaron siete finales del Manomanista. / BERNARDO CORRAL
PELOTA
El mundo pelotazale vive estos días sumergido en la vorágine de emoción, apuestas, debates y discusiones apasionadas que brota en los días previos a la gran final del Manomanista. Se trata, sin duda, del partido del año. Y no sólo eso. En esta ocasión, como ya ocurrió en 2005, se trata también del mejor partido posible, del duelo en las alturas entre las dos grandes estrellas de la especialidad: Aimar Olaizola y Juan Martínez de Irujo. Para analizar las claves de una final que mañana reventará el frontón Atano III, EL CORREO ha reunido a dos mitos de la pelota a mano. Uno es Julián Retegui (1954), el campeonísimo. El otro, Ladis Galarza (1960), su gran rival durante más de una década. Se enfrentaron en siete finales del Manomanista, todo un récord, saldadas con cinco victorias para el delantero de Erasun y dos para el zaguero de Baraibar. Fueron partidos para la historia entre dos pelotaris que, más allá de sus diferencias, compartían una misma condición: eran dos talentos naturales, dos hombres nacidos para el juego de la mano. Esencia de pelotaris, según Retegui II.
 
 

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